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📅 jueves, 23 de julio de 2026 🕘 06:00:47 pm

El cóndor, la ganadería y una alerta ambiental que impacta al agro

El cóndor de los Andes (Vultur gryphus), símbolo nacional de Colombia y una de las aves más emblemáticas de América Latina, enfrenta hoy un riesgo crítico de desaparición en amplias zonas del norte de Sudamérica, incluyendo Colombia y Venezuela, donde su población se mantiene en niveles extremadamente frágiles.
De acuerdo con el primer Censo Nacional de Cóndor Andino, en Colombia se registran al menos 63 individuos. A escala continental, la situación es igualmente preocupante: la población global no superaría los 6.700 individuos maduros, mientras que en el norte de Sudamérica —Ecuador, Colombia y Venezuela— podrían quedar menos de 340, lo que sitúa a la especie en una condición de alta vulnerabilidad.
El declive del cóndor va más allá de lo simbólico. Aunque suele asociarse erróneamente con la caza, se trata de una especie principalmente carroñera, fundamental para los ecosistemas de montaña, ya que elimina restos orgánicos y contribuye a reducir riesgos sanitarios. Su desaparición altera procesos que conectan biodiversidad, ganadería, salud pública y equilibrio ambiental.
La especie también concentra un profundo valor cultural. En Colombia es un emblema patrio; para los pueblos andinos, un animal sagrado y mensajero; y en Venezuela, donde fue declarado extinto en 1965, su historia se ha convertido en una advertencia sobre la dificultad de recuperar especies una vez desaparecen.
Las principales amenazas que enfrenta el cóndor están asociadas a actividades humanas: envenenamiento, disparos, contaminación por plomo, electrocuciones y colisiones con infraestructura. El impacto de estas presiones se agrava por su lenta tasa reproductiva, ya que una pareja puede criar solo un pichón cada dos o tres años, lo que hace que cualquier aumento en la mortalidad tenga efectos a largo plazo.
 Frente a este panorama, la bióloga venezolana E. Emperatriz Gamero, fellow (científica) del Smithsonian Conservation Biology Institute, advierte que el futuro del cóndor depende de integrar ciencia, comunidades y políticas públicas basadas en evidencia. Su trabajo se ha centrado en el uso de genética y genómica aplicada a la conservación, herramientas clave para tomar decisiones incluso cuando las poblaciones son muy reducidas.

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Autor

Alirio Aguilera

Alirio Aguilera, periodista bogotano egresado de la Universidad Central de Bogotá, especializado en periodismo económico en la Universidad de la Sabana y con magister en Relaciones Internacionales de la Pontificia Universidad Javeriana con amplia experiencia en medios de comunicación y también como docente de varias universidades y con gran experiencia como asesor de comunicaciones en el sector público y privado.

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