El autocuidado responsable como motor de la sostenibilidad en América Latina
En el marco del Día Internacional del Autocuidado, ASOCOLDRO, en alianza estratégica con ILAR, hace un llamado a transformar los sistemas de salud a través de la alfabetización en salud. La organización destaca que el acceso a información de salud para educar a la población y combatir la desinformación es el pilar fundamental para empoderar a las personas y garantizar la sostenibilidad sanitaria.
El autocuidado es tomar un papel activo en el cuidado de nuestra salud y la de nuestra familia, con información confiable y apoyo de los profesionales de la salud cuando lo necesitemos.
En un contexto donde los presupuestos y las capacidades de atención médica se encuentran bajo una enorme presión, el autocuidado responsable ha dejado de ser una opción individual para convertirse en una necesidad estructural. Según estudios, la gestión oportuna de dolencias leves bajo este modelo logra liberar 122 millones de horas médicas al año en América Latina, que pueden destinarse a la atención de condiciones graves y crónicas.
Para los ciudadanos y las economías de la región, los beneficios son igualmente significativos, ya que el autocuidado contribuye a recuperar más de 2.5 mil millones de días productivos al año. Asimismo, las proyecciones muestran que, para 2030, la implementación de políticas públicas que fortalezcan el autocuidado podría generar beneficios económicos superiores a los 13 mil millones de dólares anuales para los sistemas de salud de América Latina.
La brecha en la región: Los datos del estudio de alfabetización
Sin embargo, aprovechar plenamente el potencial del autocuidado requiere cerrar una brecha crítica en la región: la alfabetización en salud. Según el más reciente estudio de ILAR, mientras que 8 de cada 10 latinoamericanos reconocen la importancia del autocuidado para su bienestar, apenas el 50% considera tener los conocimientos y herramientas necesarias para gestionar su salud de manera informada. Esta diferencia evidencia una oportunidad significativa para
fortalecer la educación en salud y empoderar a las personas para tomar decisiones más informadas sobre su bienestar
•Comprensión y uso de etiquetas de productos de autocuidado: Aunque el 90 % afirma leer el etiquetado de los medicamentos de venta libre, el 15% no sigue las indicaciones debido a que no comprende el contenido del inserto.
•Dependencia del buscador digital: Al navegar en internet, el 64% busca y confía en información de salud digital, lo que refuerza la necesidad urgente de programas dirigidos de alfabetización digital para evitar la exposición a noticias falsas o desinformación.
•La falta de conocimientos en salud también se refleja en comportamientos de riesgo: alrededor del 30% de las personas reporta acudir al médico únicamente cuando sus síntomas ya son graves, reduciendo las oportunidades de atención temprana y prevención
“Una persona bien informada puede prevenir complicaciones y tomar decisiones más seguras y responsables sobre su salud. Sin embargo, uno de los grandes retos que enfrentamos actualmente es que muchas personas consultan información en internet sin contar con las herramientas necesarias para distinguir entre contenidos confiables y aquellos que pueden generar desinformación o poner en riesgo su bienestar.
Por su cercanía con la comunidad, las droguerías son mucho más que establecimientos donde se adquieren medicamentos: son espacios de orientación y educación en salud. Fortalecer este papel es fundamental para promover una ciudadanía mejor informada, prevenir complicaciones y contribuir a decisiones más responsables sobre el cuidado de la salud en Colombia”, afirmó Lucía Monsalve, directora nacional de ASOCOLDRO.
Solo a través de la simplificación del acceso a productos seguros y la difusión de información de salud clara y transparente, será posible consolidar un sistema latinoamericano más eficiente, preventivo, sostenible y centrado en el bienestar de las personas.