La reactivación de la construcción también se juega en el empleo formal
En momentos en que la construcción vuelve a ocupar un lugar central en la discusión económica por su capacidad para generar empleo, movilizar inversión y dinamizar cadenas productivas, Cusezar mantiene una apuesta por el empleo formal, la estabilidad laboral y el desarrollo de talento como parte de su estrategia empresarial.
De acuerdo con cifras del DANE, en mayo de 2026 la construcción ocupó 1,59 millones de personas en Colombia, equivalentes al 6,5% del total de ocupados. Frente al mismo mes de 2025, el sector sumó cerca de 37.000 ocupados adicionales, una señal relevante para una actividad estratégica en la generación de empleo y en la activación de otros sectores de la economía.
El dato cobra mayor importancia en un contexto en el que el sector edificador avanza en una recuperación gradual. Camacol ha señalado que la construcción y la vivienda vuelven a ser determinantes en la agenda económica por su papel como generadores de empleo, dinamizadores de inversión y articuladores del desarrollo urbano.
En este escenario, el aporte empresarial al empleo formal adquiere una dimensión estratégica. De acuerdo con información de la compañía, con corte a junio de 2026, Cusezar cuenta con una planta promedio de cerca de 330 colaboradores directos, estable durante los últimos tres años, y genera alrededor de 1.720 empleos indirectos a través de contratistas, proveedores y aliados estratégicos. En conjunto, su operación moviliza cerca de 2.050 empleos directos e indirectos.
Este impacto no se limita a la ocupación en obra: cada proyecto puede generar entre 300 y 400 empleos directos e indirectos y activa una red de empresas, proveedores, contratistas y trabajadores especializados que hacen parte de la cadena de valor de la construcción.
“En Cusezar entendemos que la reactivación del sector constructor también pasa por el talento. Cada proyecto no solo moviliza vivienda, inversión y desarrollo urbano; también activa empleos, proveedores y capacidades que fortalecen la economía. Por eso nuestra apuesta es sostener empleo formal, desarrollar líderes y preparar equipos técnicos y digitales para una industria cada vez más productiva, innovadora y sostenible”, afirma Susana Peláez, gerente general de Cusezar.
La compañía ha privilegiado la contratación directa mediante contratos a término indefinido, promoviendo estabilidad y relaciones laborales de largo plazo. Esta visión hace parte de su estrategia de Compensación Total, basada en tres pilares: remuneración, bienestar y desarrollo.
El talento que necesita la nueva construcción
Aunque los perfiles más demandados continúan asociados al corazón del negocio, Cusezar también identifica una transformación creciente en las necesidades de talento del sector. Además de ingenieros civiles, arquitectos, residentes, inspectores de obra y personal operativo calificado, la compañía está fortaleciendo capacidades en análisis de datos, automatización, transformación digital e inteligencia artificial.
Para Cusezar, esta evolución implica formar equipos capaces de combinar conocimiento técnico con habilidades digitales, optimizar procesos, elevar la productividad y mejorar la experiencia de los clientes.
“Hoy construir mejores proyectos también implica construir mejores capacidades. El futuro de la construcción será cada vez más técnico y digital, por eso estamos fortaleciendo equipos que integren la ingeniería, la información y la innovación para hacer más eficientes y competitivas nuestras operaciones”, señala María Inés Rueda, gerente de Talento Humano de Cusezar.
Como parte de esta apuesta, Cusezar cuenta con una plataforma de formación disponible para el 100% de sus colaboradores directos. Además, sus Escuelas del Saber benefician a más de 150 colaboradores con programas como Escuela de Líderes, Data Champions, Escuela de Concreto y Ruta C, desarrollada junto con proveedores estratégicos.
La apuesta por el talento también incluye avances en diversidad, equidad e inclusión. Cusezar está consolidando una política en esta materia, ha incorporado procesos de selección con enfoque inclusivo para personas con discapacidad y promueve una mayor participación de mujeres y jóvenes en equipos directos, tanto administrativos como técnicos. El siguiente paso será trabajar con contratistas para ampliar estas oportunidades en perfiles operativos, uno de los mayores retos compartidos por el sector.
El impacto de esta estrategia se refleja en historias de movilidad interna. Uno de los casos destacados es el del actual Gerente Financiero, quien inició hace cerca de veinte años como mensajero y, gracias a su formación, desempeño y compromiso, asumió una posición estratégica dentro de la organización.
El compromiso con la formación se extiende a la cadena de valor. Junto con Camacol, Cusezar consolidó Obras Escuela, una iniciativa que brinda a colaboradores de contratistas la oportunidad de culminar su educación básica primaria, fortalecer sus conocimientos y abrir oportunidades de crecimiento personal y laboral.
“La generación de empleo en construcción no puede medirse únicamente por el número de personas que llegan a una obra. También debe medirse por la capacidad de las empresas para formalizar, formar y abrir oportunidades de crecimiento”, concluye María Inés Rueda.
Con esta visión, Cusezar reafirma su compromiso con el empleo formal, la formación de talento, la diversidad y el fortalecimiento de capacidades que aporten a la productividad del sector constructor.