Cómo prevenir el fraude digital: desafíos para la banca y el comercio
A propósito de la 60.ª Convención Bancaria de Asobancaria, que se celebrará este mes en Cartagena de Indias, donde se abordarán temas clave como la innovación tecnológica, la digitalización y los nuevos modelos de la banca global en Colombia y durante tres días, el eje central de la conversación girará en torno a la estabilidad macroeconómica, los retos globales y las perspectivas de crecimiento del país. Koin, la empresa especializada en soluciones antifraude con más de 13 años de operación en Colombia y América Latina, presentó los resultados de su estudio “La evolución del comercio online en la región”, elaborado en alianza con Gmattos. El informe, además de destacar el crecimiento de la banca digital, identifica los principales medios de pago online en Brasil, México y Colombia, y evidencia cómo estos han venido desempeñando un papel decisivo en la prevención del fraude.
Para dimensionar la problemática del fraude en América Latina, basta señalar que las tasas de aprobación de compras online en la región son considerablemente más bajas que en América del Norte. Este comportamiento refleja una alta incidencia de falsos positivos, transacciones legítimas rechazadas por riesgo, que afectan directamente la experiencia del consumidor. La gestión del riesgo en el entorno transaccional digital enfrenta, por tanto, un doble desafío: por un lado, las pérdidas derivadas de los chargebacks o contracargos, es decir, la devolución de pagos realizada por los bancos a los titulares de las tarjetas; y por otro, el rechazo indebido de pedidos legítimos. Ante este panorama, Koin ha hecho un llamado a los comercios electrónicos en Colombia para fortalecer sus estrategias de prevención del fraude mediante herramientas basadas en inteligencia artificial, capaces de operar de manera intuitiva en milisegundos, identificando oportunamente intentos de fraude sin sacrificar clientes ni ventas reales.
“Nuestro estudio confirmó que la tarjeta de crédito sigue siendo el punto focal en la gestión contra el fraude, dado que el comercio asume el 100% de la pérdida por disputa bajo la regla de las marcas. En contraste, en los pagos digitales con tarjeta débito, el riesgo de fraude no recae sobre el comercio. Las transferencias inmediatas, como Pix, PSE o SPEI, al contar con liquidación directa, eliminan el riesgo de chargeback para la tienda. En los esquemas BNPL (Buy Now, Pay Later), el riesgo de crédito y fraude es asumido por la fintech o entidad financiera aliada, y no por el comercio. En Colombia, según datos de PCMI, las tarjetas de crédito concentran el 46% del volumen de transacciones online, mientras que las transferencias a través de PSE alcanzan el 34% de participación. A su vez, el Bre-B, que empezó a ser obligatorio para los bancos en 2025, ya supera los 100 millones de registros” confirmó Dieter Spangenberg, Chief Fraud Officer de Koin.
Pero, ¿qué papel juega la banca en este escenario? Aunque muchos podrían pensar que el fraude es únicamente un problema de los comercios que digitalizan sus ventas, en realidad involucra a todo el sistema financiero, a los empresarios y a las entidades regulatorias y gubernamentales en Colombia. De hecho, una encuesta reciente de Mastercard revela que el 47% de los consumidores en América Latina considera el fraude como su principal preocupación al realizar transacciones online. Esta percepción se da en paralelo con un fuerte compromiso de la población hacia la evolución tecnológica y el uso creciente de canales digitales, aunque con una asimilación cultural heterogénea. En un artículo reciente, Juan Herman, CTO de Koin, subraya el reto que enfrentan las plataformas de prevención en un entorno de inclusión acelerada, marcado por comportamientos diversos según la madurez digital del consumidor. A ello se suma la complejidad de que los defraudadores también evolucionan, incorporando herramientas de inteligencia artificial en la ejecución de fraudes.
En este contexto, las plataformas de prevención deben evolucionar, pasando de ser simples mecanismos de defensa a sistemas sofisticados capaces de identificar anomalías y evaluar dinámicamente el riesgo. El escenario actual del fraude online exige una transformación acelerada de todo el instrumental de prevención, donde la inteligencia artificial se convierte en un requisito indispensable. “Son múltiples las variables que deben analizarse para detectar patrones cambiantes y anomalías en tiempo real. Un ejemplo de esta urgencia lo revela nuestro estudio en Brasil: más del 42% de los delitos cibernéticos ya emplean herramientas de IA en su ejecución. La IA generativa, por ejemplo, ha sido utilizada en la validación masiva de números de tarjetas de crédito, el paso inicial de muchos fraudes online. En consecuencia, la conclusión es clara: la mejor manera de enfrentar la IA utilizada para cometer fraude es mediante otra IA más robusta y avanzada” confirma Dieter Spangenberg, Chief Fraud Officer de Koin.
Como resultado de este análisis encontramos que el panorama del fraude digital en América Latina exige una respuesta colectiva y tecnológica de gran alcance. Koin, como la red de prevención de fraude AI-driven más grande de la región, ha demostrado que la inteligencia artificial no solo es un recurso estratégico, sino la única vía capaz de enfrentar dinámicas que superan los modelos tradicionales: la velocidad industrial de los ataques en temporadas de alto consumo, la sofisticación creciente de los defraudadores que ya emplean IA generativa, y el costo oculto de los falsos positivos que afectan directamente la confianza del consumidor.
Con su arquitectura AI-Drive, Koin ha logrado reducir las tasas de fraude y rechazo a niveles inéditos en Colombia y la región, evidenciando que la combinación de innovación tecnológica, colaboración con comercios locales y un efecto de red regional es la fórmula más efectiva para proteger las transacciones digitales y rescatar ventas legítimas, fortaleciendo así la sostenibilidad del ecosistema financiero y comercial.