Más de la mitad del trabajo en Colombia podría automatizarse con tecnologías que ya existen
La inteligencia artificial ya está transformando el mercado laboral latinoamericano. Un nuevo estudio de McKinsey Global Institute (MGI) concluye que el 57% de las horas de trabajo en América Latina podría automatizarse con tecnologías disponibles actualmente, una transformación que no implica la desaparición del trabajo, sino una profunda evolución de las habilidades que demandarán las organizaciones en los próximos años.
El informe Agents, Robots, and Us: How AI Reshapes Work and Skills in Latin America, el análisis más amplio realizado hasta la fecha sobre el futuro del trabajo en la región, muestra que América Latina está entrando en una nueva etapa de adopción tecnológica, impulsada tanto por agentes de inteligencia artificial como por robots capaces de ejecutar tareas físicas.
En este escenario, Colombia ocupa una posición estratégica. El país hace parte del grupo de economías latinoamericanas donde existe un equilibrio entre actividades físicas y digitales, lo que significa que la transformación del empleo estará impulsada tanto por agentes de IA como por automatización robótica, sin que una tecnología predomine sobre la otra.
La habilidad más demandada ya no es técnica: es saber trabajar con IA
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es la velocidad con la que está cambiando la demanda de talento.
Entre finales de 2023 y finales de 2025, la demanda de habilidades relacionadas con inteligencia artificial creció más rápido que cualquier otra categoría laboral en América Latina. En ese mismo período, la denominada fluidez en IA – la capacidad de utilizar, gestionar y crear valor con herramientas de inteligencia artificial multiplicó su demanda por once, un crecimiento dos veces superior al observado en Estados Unidos y Europa.
Actualmente, cerca de 9,9 millones de personas en Argentina, Brasil, Chile, Colombia y México trabajan en ocupaciones donde las habilidades de IA ya hacen parte de los requisitos del cargo.
En Colombia, el estudio evidencia que el 66% de las habilidades que hoy buscan los empleadores seguirán siendo relevantes tanto en actividades automatizables como en aquellas donde el criterio humano continúa siendo indispensable. Competencias como la resolución de problemas, el trabajo colaborativo y la comunicación efectiva no desaparecen con la inteligencia artificial; por el contrario, adquieren mayor valor al complementarse con ella.
Un impacto económico que podría transformar la región
Más allá del mercado laboral, el estudio estima que la automatización podría generar hasta USD 450.000 millones en valor económico anual para América Latina hacia 2030 en un escenario de adopción intermedia. Incluso bajo un escenario más conservador, el potencial alcanzaría alrededor de USD 230.000 millones.
Si bien Brasil y México concentrarían cerca del 75% de ese valor por el tamaño de sus economías, países como Colombia tendrían importantes ganancias relativas gracias al aumento de productividad y la transformación de sus procesos empresariales.
La oportunidad está en rediseñar el trabajo, no solo en automatizar tareas
“El mayor valor de la inteligencia artificial no proviene de automatizar actividades aisladas, sino de rediseñar procesos completos para aprovechar las fortalezas complementarias de las personas, los agentes de IA y los robots”, afirma Juan David Muñoz, socio de McKinsey & Company.
“Las organizaciones que están obteniendo mejores resultados son aquellas que utilizan estas tecnologías para acelerar decisiones, ampliar su capacidad operativa y mejorar la calidad de sus servicios, mientras fortalecen las habilidades de sus equipos”, agregó.
El informe concluye que la transición hacia esta nueva economía requerirá acciones coordinadas. Los trabajadores deberán desarrollar nuevas capacidades relacionadas con inteligencia artificial; las empresas tendrán que rediseñar procesos e invertir en formación; y los sistemas educativos y los responsables de política pública deberán acelerar la preparación de una fuerza laboral capaz de adaptarse a este nuevo entorno