Microempresas lideradas por mujeres pagan mejor
En Colombia, diferentes estudios e instituciones han aportado información sobre los desafíos que todavía enfrentan las mujeres microempresarias para el escalamiento de sus negocios. En respuesta a esta realidad, Bancamía y la Fundación Microfinanzas BBVA (FMBBVA) abrieron la conversación en el evento: “Las mujeres y su fuerza productiva en los territorios”, en el que presentaron un análisis sobre el impacto de su labor en los microempresarios que atienden en el país, con un capítulo que hace énfasis en este trabajo tras lo ocurrido con el terremoto, sumado a un informe que analiza la ‘Pobreza del futuro’. Basados en este modelo de datos, lanzaron un ecosistema de atención integral, creado para cerrar la brecha en los montos de los créditos que reciben las emprendedoras.
En esa línea de acción, el departamento de Research de la Fundación Microfinanzas BBVA realizó un Informe sobre la pobreza que enfrentará Colombia en el 2040. Según el análisis, el país tendrá entre 12 y 14 millones de personas en condición de pobreza (21% al 24% de la población) en su escenario central, pero con una composición muy distinta a la actual.
Al respecto, Giovanni di Plácido, director de Research y Estrategia de la FMBBVA, manifestó durante su intervención: “Cada época fabrica su pobreza, y cinco fuerzas ya moldean la de 2040: los conflictos, el clima, la edad, el algoritmo y los datos”. Aunque la informalidad y la baja productividad seguirán siendo el motor dominante de la pobreza, una de cada tres personas en esta condición lo será por vectores nuevos: el clima, el territorio y el conflicto (17%); la falta de tiempo por cuidados no remunerados (14%); la vivienda y la deuda (12%); la exclusión digital (10%) y la vejez sin pensión (7%).
A esto se suma la pobreza que siguen enfrentando las mujeres. Hoy existen 121 mujeres en condición de pobreza por cada 100 hombres. El 46,5% de los hogares colombianos tiene como jefa de hogar a una mujer y su pobreza (37,7%) supera en más de 8 puntos a la de los hogares con jefe hombre.
Hacia 2040, cerca del 55% de los hogares dependería del ingreso de una mujer. En las familias con tres o más niños, la pobreza alcanza el 79,8% y la extrema el 45,7%: las mujeres dedican 7 horas y 34 minutos diarios al trabajo doméstico y de cuidado no remunerado, frente a 3 horas y 14 minutos de los hombres. Al ritmo actual, cerrar esa brecha tomaría más de un siglo.
El impacto del terremoto: un llamado a la resiliencia económica
El evento dedicó un espacio fundamental para analizar cómo las emergencias climáticas y los desastres naturales pueden borrar años de progreso económico, usando como ejemplo el sismo del pasado 10 de agosto.
Tras el terremoto, Bancamía identificó a más de 19.000 clientes afectados, un mapa de riesgo que muestra que el 74% de ellos se encuentra en situación de vulnerabilidad, siendo el 57% mujeres.
Sobre este punto, Stephanie García Van Gool, directora de Impacto de la FMBBVA, afirmó: “La inclusión y la salud financiera van más allá del acceso al crédito; el reto actual es la permanencia. Se trata de proteger el progreso de los clientes mediante herramientas de resiliencia, como los seguros, el ahorro y la liquidez oportuna, para que un imprevisto no interrumpa por largo tiempo su capacidad de generar ingresos”.
Por ejemplo, la evidencia de la FMBBVA estima que los clientes con seguro de daños, frente a un grupo comparable, registran aumentos estimados de 2,4% en excedentes, 3,3% en activos y 7,4% en ahorro.
Un ecosistema integral para ellas
Las mujeres representan el 56% de los emprendedores de Bancamía, sus microempresas se desarrollan más lentamente, con ventas y solicitudes en montos de crédito 20% menores, comparado con los hombres. Muestran un mejor comportamiento de pago, presentando un indicador de mora de casi 100 pbs más favorable que el de ellos. Una mayor proporción se encuentra en situación de pobreza: 18% frente al 10% de ellos.
Para dar una respuesta integral, Viviana Araque Mendoza, presidenta ejecutiva de Bancamía, presentó el ecosistema ‘Ellas Crecen’. “El diagnóstico no es que las mujeres necesiten simplemente más crédito. El tema es más profundo: enfrentan varias restricciones a la vez: menos tiempo disponible, más carga de cuidados familiares, menor acceso a redes y brechas de capacidades”, explicó Araque. “Creer en su talento es el punto de partida, la verdadera transformación exige modelos de acceso a financiamiento basados en su excelente comportamiento, sumado a protección, educación, garantías y acompañamiento, abordando las brechas desde el análisis intencional de los datos, para ayudar a las emprendedoras a transitar de la subsistencia al escalamiento de sus negocios”, enfatizó la líder del banco.
El ecosistema diseñado por Bancamía tiene el objetivo de reducir la brecha en el monto promedio que ellas solicitan, incluyendo el crédito en un ecosistema de atención, integrado en cuatro pilares:
- Monto Inteligente: Se basa en un modelo de aprobación diferenciado para mujeres, que reconoce su mejor comportamiento de pago. Así se amplía el monto aprobado.
- Ampliar el monto sin encarecer la cuota: Bancamía aplicará un descuento de hasta 1.000 puntos básicos (10 puntos porcentuales) en la tasa de interés para mujeres que se ubiquen en los mejores grupos de riesgo. Además, la entidad avanzó en la puesta en marcha de una garantía, creada con el Fondo Nacional de Garantías, que es dos veces más económica que las garantías tradicionales.
- Seguros para ellas: Se integraron coberturas como la póliza ‘Ser Mamá Protegida’, enfocada en cubrir las cuotas del microcrédito durante la licencia de maternidad, y la entrega de un seguro gratuito contra hurto.
- Ruta de Desarrollo y Asesoría Personalizada: La entidad ha implementado ‘Conversaciones en la Banca’, un modelo de educación financiera para la vida de las mujeres, complementado con una ruta de salud financiera especial para ellas, a la que pueden acceder gratuitamente a través de la plataforma ‘Creciendo Juntos’ en www.creciendojuntos.com.co.
Con esto, Bancamía espera a seis meses, en un universo establecido, elevar el ticket promedio de las mujeres a $13,58 millones (desde $12,27 millones), manteniendo una excelente calidad de riesgo.