Razones por las qué pueden quebrar miles de empresas en Colombia
Con la llegada del último trimestre del año, miles de pequeños negocios comienzan a prepararse para una de las temporadas de mayor movimiento comercial. Para ellos, anticipar la demanda puede ser tan importante como concretar las ventas: tener inventario disponible, asegurar proveedores y contar con recursos para responder a nuevos pedidos son algunas de las decisiones que deben tomar con semanas de anticipación.
El reto está en que buena parte de estos gastos ocurren antes de recibir los ingresos de las ventas. Por eso, para un pequeño negocio, una temporada de mayor demanda también puede significar una mayor necesidad de capital de trabajo.
De acuerdo con el DANE, en 2025 los micronegocios de las 24 ciudades y áreas metropolitanas registraron $106,5 billones en ingresos nominales. Además, durante el segundo trimestre de 2026 sus ingresos aumentaron 14 % frente al mismo periodo del año anterior, una dinámica que refleja la importancia de este segmento dentro de la actividad económica del país.
Según datos de Confecámaras, la Gran Encuesta PYME de ANIF y reportes del DANE, revela que la falta de fluidez de caja, son una de las principales razones de por qué este tipo de empresas corren riesgo. Además, el 70% de las pymes que fracasan, también tienen un punto débil en sus procesos de digitalización.
En este contexto, la preparación para la temporada de fin de año no depende únicamente de las expectativas de ventas. Para un pequeño negocio, anticipar cuánto inventario necesitará, cuándo tendrá que pagar a sus proveedores o cuánto tiempo tardará en recuperar el dinero de una venta puede ser determinante para aprovechar una oportunidad de crecimiento. Adicional, contar con una alternativa de crédito legal y al que pueda acceder puede ser la variable que cambie el juego.
“La preparación para esta temporada no empieza cuando llegan los clientes, sino desde mucho antes. Un negocio necesita anticipar qué va a vender, cuánto inventario requiere y qué recursos necesita para responder a esa demanda. Y necesita provisionarse con tiempo, contar con el capital con tiempo para no dejar pasar oportunidades que se pueden convertir en crecimiento para el negocio, explica Federico Gómez, CEO y cofundador de Plurall.
En este escenario, los datos pueden convertirse en una herramienta para comprender mejor cómo se comportan los pequeños negocios. Más allá de una fotografía financiera, observar la evolución de su actividad permite identificar cambios en sus necesidades y momentos en los que pueden requerir recursos adicionales para sostener su operación.
“A la pequeña empresa le han vendido la idea de que endeudarse para crecer es malo, y eso es falso. Una deuda usada de manera positiva, para comprar inventario, aumentar la capacidad o atender más clientes, al final del día generará más ventas dejando una mayor utilidad para el negocio y casi que pagando la deuda por sí sola. En Plurall trabajamos para que la microempresa no deje pasar esas oportunidades y pueda tener con nosotros el crédito que necesita para tener la mejor temporada en este fin de año” , señala Gómez.
Para los microempresarios, llegar preparados a octubre, noviembre y diciembre puede marcar la diferencia entre tener la capacidad de responder a una mayor demanda o perder oportunidades de venta. En una temporada que puede impulsar sus ingresos, anticiparse también hace parte de crecer.