Innovación sueca busca convertirse en referente de la transformación digital de América Latina
La innovación sueca busca convertirse en un referente para la transformación digital de América Latina, en un momento en el que la conectividad, la inteligencia artificial, la ciberseguridad y el uso de los datos están redefiniendo la manera en que empresas, gobiernos y ciudadanos enfrentan los nuevos desafíos tecnológicos.
Ese fue uno de los principales mensajes que dejó la participación de Suecia como país invitado de la decimocuarta edición del Summit País Digital, que se realizó los días 6, 7 y 8 de octubre de 2026 en Santiago de Chile.
El encuentro reunió diferentes actores del ecosistema digital y tuvo como uno de sus momentos destacados el panel de las empresas suecas en el que Ericsson, Axis Communications y Securitas compartieron experiencias y aprendizajes que pueden ser de interés para otros mercados latinoamericanos. Más que mostrar tecnología, la apuesta estuvo centrada en explicar cómo la innovación puede traducirse en productividad, confianza, seguridad y nuevas oportunidades para las personas y las organizaciones.
La apertura de este espacio estuvo a cargo de la embajadora de Suecia en Chile, Sofía Karlberg, quien puso sobre la mesa algunas de las razones que han llevado al país europeo a posicionarse entre los territorios más innovadores del mundo.
“Suecia es el país más innovador de Europa y el segundo en el mundo, para nosotros es fundamental colaborar con países como Chile y compartir conocimiento”, señaló la diplomática. Su mensaje adquiere especial relevancia para Latinoamérica, donde diferentes países buscan fortalecer sus ecosistemas de innovación y aumentar la participación de empresas privadas en investigación y desarrollo.
Karlberg también destacó que Estocolmo se ha convertido en la segunda ciudad del mundo con más unicornios por habitante y que cerca del 70% de la inversión en I+D proviene del sector privado. Suecia destina, además, más del 3% de su PIB a investigación y desarrollo, cifras que muestran la importancia que tiene la cooperación entre empresas, universidades y Estado para llevar las nuevas ideas del laboratorio al mercado.
Dentro de ese escenario, Axis Communications tuvo una participación relevante al abordar uno de los temas que más preocupa actualmente a las organizaciones: cómo avanzar en digitalización sin dejar de lado la protección de la información. La compañía, que hace tres décadas presentó la primera cámara de red del mundo, en su presentación mostró cómo la evolución de la seguridad física está cada vez más relacionada con la ciberseguridad, los datos y la inteligencia incorporada en los dispositivos. Luis Mariano Vega, Area Sales Manager South of Latin America de Axis Communications, explica que la innovación no puede medirse solamente por la aparición de nuevas tecnologías. “Hace 30 años, Axis revolucionó la industria al presentar la primera cámara de red del mundo, una innovación nacida en Suecia que transformó la seguridad. Hoy, nuestro compromiso va más allá de la tecnología: buscamos desarrollar soluciones inteligentes que integren la ciberseguridad y la protección de los datos personales desde su diseño”, afirmó. Para los mercados latinoamericanos, donde la transformación digital avanza a diferentes velocidades, esta visión plantea una discusión cada vez más necesaria: construir entornos conectados que también sean confiables.
La conectividad fue otro de los grandes protagonistas del encuentro. Ericsson planteó que América Latina atraviesa una etapa en la que el desafío ya no consiste únicamente en conectar más personas, sino en aprovechar las redes para mejorar procesos, generar nuevos servicios y aumentar la productividad de sectores como la industria, la salud, la educación y las ciudades. Enzo Zunino, Country Head de Ericsson en Chile y Perú, considera que Chile está entrando en una nueva fase de su transformación digital y que el modelo sueco puede ofrecer aprendizajes para otros países de la región.
“El desafío ya no es solo ampliar la cobertura o alcanzar mayores velocidades, sino aprovechar la conectividad para responder con precisión a las necesidades de las personas, las empresas y los sectores productivos”, sostuvo. En este contexto, el 5G aparece como una plataforma para impulsar nuevos servicios y aplicaciones, pero también como una infraestructura que debe desarrollarse con criterios de seguridad, confianza y alto desempeño.
La mirada sobre la seguridad también está cambiando y Securitas llevó al Summit una perspectiva que conecta la protección tradicional con el uso de datos y nuevas herramientas digitales. Gustavo Larraín, director comercial de la compañía, advierte que las organizaciones enfrentan riesgos cada vez más dinámicos, por lo que la seguridad debe ser entendida como una capacidad estratégica para mantener la continuidad de los negocios.
La inteligencia artificial, la analítica en tiempo real y las soluciones conectadas están modificando la manera de anticipar amenazas y tomar decisiones. Esta transformación coincide con la visión que Axis Communications viene promoviendo en diferentes mercados: la tecnología de seguridad ya no funciona de manera aislada, sino que forma parte de ecosistemas donde cámaras, datos, redes, software y personas deben trabajar conjuntamente. Para América Latina, este cambio representa una oportunidad para fortalecer sectores como transporte, infraestructura crítica, industria, comercio, minería y ciudades inteligentes, al tiempo que plantea nuevos retos relacionados con la privacidad, la ciberseguridad y el manejo responsable de la información.
La presencia de Suecia también permitió poner en perspectiva otros casos de innovación que pueden resultar relevantes para Latinoamérica. Empresas como Spotify y Sandvik participaron por primera vez en el Summit, mientras que la minería apareció como uno de los espacios donde la cooperación entre ambos ecosistemas ya muestra resultados concretos.
Sandvik cuenta en Chile con su mayor flota automatizada del mundo y parte de estas soluciones se desarrolla junto a empresas y actores locales. Este tipo de colaboración refleja el modelo de “triple hélice” que caracteriza al ecosistema sueco, basado en la relación entre empresas, universidades y Estado.
Un ejemplo de esta fórmula es el desarrollo de buses eléctricos en Gotemburgo, donde participan la Universidad Tecnológica de Chalmers, autoridades regionales y Volvo. La experiencia resulta especialmente interesante para países latinoamericanos que buscan desarrollar tecnología propia, formar talento y encontrar sectores estratégicos en los que puedan competir internacionalmente, incluso frente a economías con mayores niveles de inversión.
Más allá de las tecnologías que estuvieron sobre la mesa, el principal mensaje de esta participación sueca es que la transformación digital no depende únicamente de comprar o implementar nuevas herramientas, sino de construir ecosistemas capaces de generar conocimiento, confianza y resultados sostenibles.
La inteligencia artificial, el 5G, la ciberseguridad, la analítica de datos y la seguridad inteligente forman parte de una misma conversación que ya trasciende las fronteras de Chile y se extiende por toda Latinoamérica. La participación de Axis Communications, Ericsson y Securitas permitió mostrar tres perspectivas complementarias: conectar mejor, proteger desde el diseño y anticipar riesgos mediante información.
A esto se suma la visión de la embajadora Sofía Karlberg sobre la importancia de compartir conocimiento y fortalecer la colaboración. En un escenario regional donde empresas y gobiernos buscan acelerar la digitalización, la experiencia sueca plantea una idea central: innovar también significa crear confianza, proteger los datos y trabajar de manera conjunta para convertir la tecnología en oportunidades reales para la sociedad.