Más allá del salario: ¿qué esperan hoy los colaboradores para sentirse bien en su trabajo?
Durante años, el salario y la estabilidad fueron los principales factores al evaluar un empleo. Hoy, las expectativas son más amplias: según Wellhub, el 86 % de los colaboradores considera que el bienestar laboral es tan importante como el salario. En medio del aumento del agotamiento laboral, esto refleja un cambio en el vínculo entre trabajadores y empresas, pues además de una remuneración, las personas esperan sentirse escuchadas, reconocidas y apoyadas.
La nueva relación entre colaboradores y organizaciones se refleja en un concepto que toma fuerza en las conversaciones sobre el futuro del trabajo: el “contrato emocional”. Más allá de las condiciones establecidas formalmente, este se construye a partir de las expectativas que surgen desde el proceso de selección y se mantienen a lo largo de la experiencia del trabajador.
“El contrato emocional se fortalece cuando existe coherencia entre lo que la empresa promete y lo que las personas viven. Esto se refleja en decisiones cotidianas: la forma de liderar, las posibilidades reales de conciliación y la manera en que se responde a las necesidades de los equipos. El reto para las organizaciones está en transformar esas expectativas en relaciones sostenibles, basadas en la confianza, la comunicación y la reciprocidad”, señala Lina Reyes, Administradora Desarrollo Empresarial Integral de Compensar.
En línea con lo anterior, la clave está en entender que no existe una única fórmula para fortalecer este vínculo. Factores como la etapa de vida, el rol y las condiciones laborales hacen que cada equipo tenga prioridades distintas. Por eso, más que ofrecer beneficios de manera generalizada, las compañías necesitan identificar qué genera valor para sus colaboradores y actuar en consecuencia.
Cuando el agotamiento laboral pone a prueba el contrato emocional
El agotamiento laboral o burnout se ha convertido en una de las señales más visibles de las brechas entre las expectativas de los colaboradores y la experiencia que viven dentro de las empresas. Una encuesta realizada por miCVideal a más de 1.200 personas reveló que el 88 % de los trabajadores se siente desgastado y que 1 de cada 5 considera dejar su empleo cada día, lo que evidencia el impacto que este fenómeno puede tener en el compromiso y la retención del talento.
Antes de llegar a un punto crítico, el agotamiento suele reflejarse en cambios en la energía, la concentración y la relación con el trabajo. La dificultad para recuperarse después del descanso, el aumento de errores, el aislamiento, la pérdida de participación o las alteraciones del sueño pueden ser señales de alerta. Sin embargo, estos indicios deben observarse de manera integral, pues por sí solos no permiten confirmar una condición médica.
“Para las empresas, el desafío consiste en mirar más allá de las ausencias o de una caída puntual en el desempeño. El presentismo y la desconexión emocional también pueden debilitar la colaboración, el clima laboral y la permanencia del talento. Por ello, hablar de bienestar implica revisar si las condiciones de trabajo ofrecen a las personas recursos suficientes para responder a sus responsabilidades sin comprometer su equilibrio”, explica Reyes.
En este proceso, contar con información resulta fundamental. Los diagnósticos periódicos, a través de encuestas breves, grupos focales, entrevistas y datos organizacionales, pueden ayudar a construir una línea base y a identificar qué acciones están funcionando y cuáles requieren ajustes. Para que este ejercicio sea efectivo, también es necesario garantizar criterios de privacidad, manejo responsable de la información y comunicación transparente sobre las decisiones que se tomen a partir de los resultados.
Desde esta perspectiva, Compensar ofrece el programa de Desarrollo Empresarial Integral, que acompaña a las organizaciones en la prevención y gestión del síndrome de burnout. A través de charlas, talleres y estrategias adaptadas a la cultura y a las necesidades de cada empresa y su talento humano, la iniciativa brinda herramientas para abordar los factores relacionados con el bienestar laboral y contribuir a la construcción de mejores entornos de trabajo.
En un mercado laboral en transformación, el cuidado de los colaboradores deja de ser un aspecto complementario para convertirse en un factor que incide en la sostenibilidad de las empresas. Crear entornos que les permitan a las personas desarrollarse y mantener un equilibrio no solo contribuye a prevenir situaciones de agotamiento, sino que también puede convertirse en una ventaja para construir equipos más comprometidos y resilientes.