En un momento en que la seguridad alimentaria y la competitividad agrícola ocupan el centro del debate global, Colombia se prepara para albergar uno de los encuentros técnicos más importantes del año. Los días 5 y 6 de noviembre de 2026, Ibagué será sede de un encuentro internacional, la XXVI Reunión Latinoamericana del Maíz y
En un momento en que la seguridad alimentaria y la competitividad agrícola ocupan el centro del debate global, Colombia se prepara para albergar uno de los encuentros técnicos más importantes del año. Los días 5 y 6 de noviembre de 2026, Ibagué será sede de un encuentro internacional, la XXVI Reunión Latinoamericana del Maíz y del IX Congreso Nacional de Semillas, consolidando un escenario estratégico para la ciencia, la biotecnología y la innovación productiva en América Latina.
Ejes de la productividad
De acuerdo con cifras estimadas de Fenalce, en 2025 en Colombia se sembraron 197.563 hectáreas de maíz amarillo, que produjeron 946.334 toneladas con un rendimiento promedio de 4,79 Ton/ha. y de maíz blanco, el área fue de 82.728 hectáreas con una producción de 389.256 toneladas y un rendimiento promedio de 4,71 t/ha. En total en el país, incluido el maíz para silo el año pasado se sembraron 287.485 ha. El departamento del Meta, en la Altillanura colombiana, tiene la mayor producción de maíz amarillo con 542.542 toneladas, por su parte el departamento del Tolima encabeza la producción de maíz blanco con 66.631 toneladas.
Por su parte, el sector formal de semillas, representado por la Asociación Colombiana de Semillas y Biotecnología (Acosemillas), ha venido difundiendo estándares de certificación, investigación y transferencia tecnológica en un entorno donde la trazabilidad, la calidad genética y la legalidad son determinantes para la sostenibilidad del mercado.
La integración con la XXVI Reunión Latinoamericana del Maíz amplifica el alcance regional. Este foro nació en 1963 en Bogotá como Conferencia de Mejoramiento de Maíz para la Zona Andina y se consolidó como el principal espacio científico del cultivo del maíz en la región. En 2026, Colombia será la anfitriona y la protagonista de esta conversación continental.
Así mismo, el IX Congreso Nacional de Semillas reunirá a investigadores y empresarios y pondrá sobre la mesa discusiones estructurales sobre mejoramiento genético, biotecnología, propiedad intelectual, certificación, sostenibilidad y adaptación al cambio climático. Cada nueva variedad que llega al agricultor implica años de investigación, ensayos locales, validación técnica e inversión económica que se refleja en el producto final.
“El Congreso Nacional de Semillas es uno de los escenarios donde se discute cómo un sistema de semillas sólido fortalece la seguridad alimentaria, la formalidad del mercado y la capacidad del país para competir en escenarios internacionales”, afirmó Leonardo Ariza, gerente general de Acosemillas. “La semilla no es un insumo más: es tradición, innovación, es ciencia aplicada y es la base de la competitividad agrícola. La discusión sobre semillas dejó de ser técnica para convertirse en estratégica”, subrayó Ariza.
Una agenda de alto rigor técnico
La programación reflejará un alto rigor técnico. Habrá exposiciones magistrales de investigadores y referentes del sector semillero y maicero de América Latina, quienes presentarán avances en mejoramiento genético y perspectivas sobre la evolución del cultivo en escenarios tropicales y andinos.
El componente científico incluirá presentaciones orales y sesiones de pósteres donde se divulgarán resultados de investigación en genética, biotecnología, manejo agronómico, sanidad vegetal y producción de semillas certificadas. Será un espacio para contrastar metodologías, datos y desarrollos que hoy impactan directamente la productividad local y regional.
En paralelo, la variada muestra empresarial e institucional permitirá conocer la oferta actual de materiales genéticos, desarrollos biotecnológicos y soluciones tecnológicas orientadas a incrementar rendimientos y resiliencia productiva. El cierre técnico estará marcado por una salida de campo que conectará la investigación con la realidad productiva, mostrando tecnologías validadas en condiciones reales.
La organización está a cargo de Acosemillas, Agrosavia y la Red Latinoamericana de Maíz, con el respaldo del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), empresas semilleristas y la academia, garantizando así un estándar científico internacional.
La elección de Ibagué responde a una lógica productiva. El Tolima es una de las regiones agrícolas más dinámicas del país, con presencia significativa en arroz, café, algodón, frutales y maíz. Su ubicación estratégica en el centro del territorio nacional y su cercanía al Parque Nacional Natural Los Nevados simbolizan el equilibrio entre productividad y sostenibilidad.
“Queremos que esta reunión latinoamericana del maíz y el congreso de semillas consoliden una visión compartida entre ciencia, empresa y Estado, porque el futuro del agro comienza en la semilla”, concluyó Ariza Ramírez.
La convocatoria para el envío de resúmenes y el proceso de inscripción se abrirán próximamente. Sin embargo, el sector ya inició la cuenta regresiva. Lo que se defina en noviembre de 2026, marcará, en parte, la hoja de ruta científica, empresarial y productiva del sistema semillero colombiano y latinoamericano, en los próximos años.















Leave a Comment
Your email address will not be published. Required fields are marked with *