Por: Rodrigo Lama, Chief Business Officer de la fintech latinoamericana Global66. La semana pasada estuvo marcada por un aumento progresivo en la volatilidad, aunque en un contexto que siguió siendo favorable para los activos de riesgo. En Estados Unidos, las cifras de inflación continuaron mostrando una desaceleración lenta pero sostenida, reforzando la narrativa de desinflación
Por: Rodrigo Lama, Chief Business Officer de la fintech latinoamericana Global66.
La semana pasada estuvo marcada por un aumento progresivo en la volatilidad, aunque en un contexto que siguió siendo favorable para los activos de riesgo. En Estados Unidos, las cifras de inflación continuaron mostrando una desaceleración lenta pero sostenida, reforzando la narrativa de desinflación ordenada. A esto se sumaron datos positivos de actividad económica, que confirmaron la resiliencia del ciclo y permitieron que las principales bolsas estadounidenses operaran nuevamente en máximos históricos, a pesar del repunte puntual en la volatilidad.
De cara a esta semana, el foco macroeconómico estará nuevamente en Estados Unidos, con especial atención en el índice de precios del gasto en consumo personal (PCE), la métrica de inflación preferida por la Reserva Federal, y en la publicación del PIB, ambos eventos clave para calibrar las expectativas de política monetaria. Sin embargo, más allá del calendario económico, el principal catalizador de los mercados ha pasado a ser el frente geopolítico, particularmente el aumento de tensiones entre Estados Unidos y Groenlandia, y la reacción de los aliados de la OTAN frente a este escenario. Este nuevo foco de incertidumbre ha elevado significativamente la percepción de riesgo global, impulsando movimientos abruptos en los mercados financieros.
Producto de este escenario, los commodities han vuelto a marcar nuevos máximos históricos, el índice de volatilidad VIX ha escalado más de un 20 % en solo dos jornadas, y el dólar global se ha desplomado más de un 1 % en la apertura de la sesión de hoy, reflejando una fuerte pérdida de atractivo como activo refugio. En paralelo, los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años han repuntado, mientras que los mercados bursátiles muestran un sesgo bajista ante el aumento de la incertidumbre. En este contexto, las monedas latinoamericanas se han visto favorecidas: tanto el peso chileno (CLP) como el peso colombiano (COP) se aprecian en línea con el resto de las divisas emergentes, aprovechando la debilidad estructural del dólar global y extendiendo la tendencia bajista que viene mostrando el billete verde en las últimas semanas.
Variación y cierre semanal principales activos:
- Índice DXY: Cerró en 98,29, variación semanal −0,61 %
- Bono del Tesoro de EE. UU. a 10 años: cerró en 4,23 %, variación semanal +1,44 %
- Oro (XAU/USD): Cerró en USD 4.595/oz, variación semanal +2,20 %
- Cobre (futuros): Cerró en USD 5,84/libra, variación semanal −3,63 %
- Índice VIX: Cerró en 15,80 puntos, variación semanal +9,04 %
- WTI (futuros): Cerró en USD 59,34, variación semanal +0,03 %
- USD/CLP: Cerró en CLP 883, variación semanal −1,23 %
- EUR/CLP:Cerró en CLP 1.041, variación semanal +0,58 %
- USD/COP: Cerró en COP 3.692, variación semanal −1,15 %
- EUR/COP: Cerró en COP 4.282, variación semanal -1,26 %
* Disclaimer: la variaciones de precio se calculan en función al precio de cierre del día viernes 09/01/2026.
Perspectivas a Corto Plazo
Para el primer trimestre del año, mantenemos nuestra tesis intacta, con un dólar estructuralmente más débil durante la primera mitad de 2026.
La liquidez continúa siendo un factor central en la toma de decisiones de política monetaria, especialmente en un contexto donde el mercado laboral aún no entrega señales claras de estabilización sumado a cifras de inflación que van mostrando señales de disminución progresiva. En este escenario, el mercado sigue descontando la posibilidad de al menos un nuevo recorte de tasas durante el mes de marzo, en línea con un proceso de relajación monetaria gradual.
A este panorama se suma la continuidad del ciclo de expansión cuantitativa iniciado el mes de diciembre, generando un escenario de convergencia de expansión monetaria combinada sumado a un ciclo de relajamiento de tasas de interés, lo que tiende a fortalecer a los activos de riesgo y a los metales preciosos, al mismo tiempo que genera presiones bajistas sobre el dólar a nivel global, favoreciendo especialmente a las monedas emergentes latinoamericanas vinculadas al ciclo de commodities como el peso chileno y colombiano.
Barómetro de tasas de interés
El mercado aumenta la probabilidad a 96,6 %, a que la tasa de referencia se mantenga en el rango de 3,50 % – 3,75 % en la reunión del 28 de enero, consolidando este escenario como el caso base. En contraste, la probabilidad de un recorte adicional hacia el rango 3,25 % – 3,50 % continúa disminuyendo, ubicándose en apenas 3,4 %, lo que refleja una Fed cómoda manteniendo una postura de espera hasta la nueva reunión de política monetaria el mes de marzo donde el mercado ya asigna un 20% de probabilidad de un ajuste de 25 pb.
Precio USD/COP de esta semana
- Tendencia: Bajista de fondo, con consolidación.
- Soporte / Resistencia: 3.680 / 3.780 COP
- RSI(14): 42,9 → sesgo bajista moderado.
- MACD (50,100): Negativo → señal de venta aún activa.
- Medias móviles: Precio bajo MA50 y MA100, estructura ordenada.

Semana 05 de enero
Estados Unidos:
La semana estuvo dominada por datos de inflación y actividad, con un IPC anual que se mantuvo en 2,7%, en línea con lo esperado, y una inflación subyacente mensual que volvió a moderarse (0,2%), reforzando la narrativa de desinflación gradual. Esto fue confirmado por el Índice de precio del productor (IPP) que mostró presiones contenidas, tanto en su lectura mensual como subyacente arrojando cifras esperadas por el mercado. Por su lado, las ventas minoristas sorprendieron levemente al alza, tanto en su componente general como subyacente, mientras que el mercado inmobiliario mostró resiliencia con un repunte en ventas de viviendas nuevas y de segunda mano.
Colombia:
La inflación continuó moderándose, con una nueva caída en la medición anual, aunque el registro mensual mostró cierta aceleración frente al mes previo. Desde el ámbito real, las exportaciones siguieron mostrando debilidad, reflejando un entorno externo y doméstico aún desafiante.
Esta semana
Esta semana la atención del mercado estará completamente concentrada en Estados Unidos, donde el foco principal estará en los datos de inflación vía Precio de gasto de consumo personal (PCE), la métrica preferida por la Reserva Federal, que será clave para validar si el proceso desinflacionario continúa consolidándose y, por ende, para calibrar las expectativas respecto al ritmo de los próximos recortes de tasas durante el mes de marzo. En paralelo, los datos de PIB del tercer trimestre, junto con las ventas minoristas, solicitudes de desempleo y PMIs preliminares, servirán como termómetro del dinamismo de la actividad económica, permitiendo evaluar si la economía mantiene un crecimiento resiliente o comienza a mostrar señales más claras de enfriamiento.
Perspectiva y escenarios para esta semana:
“La semana estará dominada por una combinación de factores macroeconómicos y geopolíticos que definirán el comportamiento del dólar a nivel global. Por un lado, los mercados seguirán atentos a las cifras de inflación en Estados Unidos, especialmente el PCE y al dato de PIB, ambos clave para validar si el proceso desinflacionario continúa sin sobresaltos. Por otro lado, el frente geopolítico seguirá siendo determinante, ya que cualquier señal de distensión o escalada adicional en las tensiones entre Estados Unidos, Groenlandia y los aliados de la OTAN podría amplificar o moderar los movimientos recientes en volatilidad, flujos de refugio y monedas.
Si las tensiones geopolíticas muestran señales de moderación y la volatilidad comienza a retroceder desde los niveles elevados actuales, junto con datos de inflación que continúen controlados con sesgo a la baja y un PIB alineado con las expectativas del mercado, el dólar podría experimentar un rebote técnico de corto plazo. En este escenario, el Dollar Index recuperaría parte del terreno perdido, mientras las monedas emergentes tenderían a corregir. Bajo este contexto, el USD/COP encontraría soporte en torno a los $3.700, reflejando una toma de utilidades tras la apreciación reciente.
En el escenario contrario, si las tensiones geopolíticas se intensifican, la volatilidad global se mantiene elevada y los datos de inflación y crecimiento refuerzan una narrativa de desaceleración con mayor espacio para recortes de tasas, el dólar podría extender su tendencia bajista. Un aumento sostenido en la demanda por activos reales y refugios alternativos, junto con flujos hacia mercados emergentes, favorecería una apreciación adicional de las monedas latinoamericanas. En este contexto, el USD/COP podría avanzar hacia niveles cercanos a $3.600 en los próximos días”, indica el experto de la fintech Global66.















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