El inicio de un nuevo periodo legislativo y el panorama hacia la próxima transición en la Presidencia de la República plantean un escenario donde la estabilidad económica y la confianza del inversionista son prioridades en la agenda nacional. En este contexto de coyuntura, los nuevos representantes a la Cámara y el Senado enfrentan el desafío
El inicio de un nuevo periodo legislativo y el panorama hacia la próxima transición en la Presidencia de la República plantean un escenario donde la estabilidad económica y la confianza del inversionista son prioridades en la agenda nacional. En este contexto de coyuntura, los nuevos representantes a la Cámara y el Senado enfrentan el desafío de legislar para dinamizar sectores que, como el constructor, son motores de empleo y desarrollo. Lograr un equilibrio normativo que incentive la inversión privada y brinde seguridad jurídica será fundamental para que el país recupere el ritmo en la entrega de soluciones habitacionales, asegurando que la vivienda siga siendo una prioridad en las políticas públicas de los próximos años.
De acuerdo con cifras presentadas por el portal Fincaraiz, el mercado inmobiliario mostró un comportamiento altamente dinámico durante 2025, donde el arriendo se impuso con un 71% de las búsquedas, frente a un 29% en la modalidad de venta. Al respecto, Lesly Posada, directora comercial de Fincaraiz, destaca que el interés se mantiene concentrado en los estratos medios (3 y 4), especialmente en apartamentos de dos habitaciones con cánones promedio de $2 a $3.3 millones de pesos. “Esta demanda sostenida en el arriendo refleja una búsqueda de flexibilidad y ubicación en un entorno donde la oferta de vivienda nueva enfrenta desafíos importantes”, indicó Posada.
Mientras el mercado de usados y arrendamientos mantiene su vigor, las cifras reportadas por Camacol para el inicio de 2026 presentan retos significativos que requieren atención inmediata para evitar una parálisis mayor en la inversión:
- Parálisis de obras nuevas en departamentos como Santander, Quindío, Huila, Córdoba, Sucre y Cesar no registraron una sola iniciación de obra nueva en enero de 2026.
- Inversión en riesgo como consecuencia de la incertidumbre que ha paralizado decisiones que afectan aproximadamente a 132.000 viviendas, lo que equivale a una inversión cercana a los 27 billones de pesos.
- Contracción en ciudades principales como Barranquilla donde se presentó una caída de 17,7 puntos porcentuales y Cali de 9,2 puntos, mientras que Bogotá cedió 2,9 puntos.
La reactivación de la confianza del comprador se vuelve clave para que los 27 billones de pesos vuelvan a fluir hacia proyectos de largo plazo, en línea con señales de recuperación como las registradas en ciudades como Medellín, donde las iniciaciones crecieron 14,9% frente al año anterior.
Esta dinámica del mercado constructor explica por qué ciudades como Bogotá, Barranquilla y Medellín continúan liderando la demanda inmobiliaria digital. En estas ciudades, la búsqueda de apartamentos concentra el 73%, 69% y 68%, respectivamente del interés registrado en las plataformas digitales.
El fortalecimiento del sector inmobiliario no solo depende de las dinámicas comerciales, sino de un esfuerzo conjunto entre el sector privado y las instituciones. Entender que el arriendo es hoy la principal opción de los hogares permite a los portales como Fincaraiz ofrecer soluciones efectivas de búsqueda, mientras el país trabaja en superar los cuellos de botella de la edificación. En última instancia, la meta común es garantizar que cada colombiano encuentre un espacio funcional, seguro y con buena conectividad, adaptado a las nuevas realidades de vida y trabajo que el mercado exige hoy.













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