A pesar de que hoy en día el Black Friday se asocia con carritos de compra digitales, colas interminables y grandes descuentos, su origen no tiene nada que ver con las pantallas ni los algoritmos. La expresión se originó en Filadelfia durante los años 60, cuando la policía local empezó a utilizar las palabras “Black
A pesar de que hoy en día el Black Friday se asocia con carritos de compra digitales, colas interminables y grandes descuentos, su origen no tiene nada que ver con las pantallas ni los algoritmos. La expresión se originó en Filadelfia durante los años 60, cuando la policía local empezó a utilizar las palabras “Black Friday” para referirse a la congestión vehicular y a las multitudes que se generaban el día siguiente al Día de Acción de Gracias, en el que miles de personas salían para anticipar las compras navideñas. Esa jornada, que para las autoridades significaba desorden y caos, con el transcurrir del tiempo se convirtió en un emblema de impulso económico para los comercios.
Los comerciantes reinterpretaron el té|rmino y lo transformaron en algo positivo: “negro” llegó a significar el instante en que los negocios dejaban de estar en números rojos (pérdidas) para entrar en números negros (ganancias). De esta manera, lo que comenzó como una expresión policial se convirtió en un ícono económico que ahora indica el comienzo de la época del año en la que más compras se realizan.
“Esta fecha significa mucho para el mercado comercial, es una oportunidad para impulsar sus ventas. Además, con el auge del ecommerce esta fecha mueve más productos e ingresos como no se veía anteriormente que solo se podían hacer compras físicas. Es por eso, que también para los comerciantes el reto está en contar con una buena logística y una estructura tecnológica sólida que permita un buen proceso de adquisición para las personas en un día caótico”, mencionó Odett Marín, Business Analyst de Emma Colchón.
El Black Friday en la última parte de los años noventa ya era el día con más actividad comercial en Estados Unidos, y 20 años después se convirtió en un acontecimiento digital que genera miles de millones de dólares en cuestión de horas. Según TechCrunch, las ventas a nivel mundial en línea que se dieron durante el Black Friday de 2024 llegaron a los 74.400 millones de dólares, lo cual representa un aumento del 5 % con respecto al año anterior.
En Colombia, la jornada también ha cobrado mayor importancia. Según Redeban, en 2024 se registraron más de 15 millones de transacciones y la facturación fue mayor a los $2 billones de pesos. Además, la consultora Appinio, indicó que para 2024 el 23% de los habitantes del país afirmó que tenía la intención de utilizar el Black Friday para anticipar sus adquisiciones navideñas, sobre todo en las categorías de tecnología, hogar y bienestar.
“Este día, más allá de las rebajas, es actualmente un indicador cultural y económico. Significa la habilidad de adaptación de los comercios, la sofisticación del sistema digital que los conecta y la confianza de los clientes. Detrás de cada clic se encuentran determinaciones tecnológicas, financieras y logísticas que respaldan uno de los períodos más activos del calendario económico global. En medio de ese fenómeno global, desde Emma Colchón demostramos que los grandes días de descuentos pueden ser una oportunidad para fomentar medidas de bienestar, modificar costumbres y fortalecer la relevancia de invertir en productos para mejorar la calidad de vida”, mencionó Marín.
Además, la compañía resalta que es un momento para aprovechar también descuentos en productos de descanso que también deben ser percibidos como un lujo asequible. El Black Friday nos facilita que más colombianos tengan un sueño de calidad, sin olvidar nuestro compromiso con la innovación y el bienestar.














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