Las festividades decembrinas en Colombia han traído consigo una alarma en los riesgos para la infancia. Cifras del Instituto Nacional de Salud, citadas en el más reciente análisis de riesgo, revelan que entre el 1 y el 29 de diciembre van al menos 986 personas quemadas con pólvora, 312 de los casos en niños y
Las festividades decembrinas en Colombia han traído consigo una alarma en los riesgos para la infancia. Cifras del Instituto Nacional de Salud, citadas en el más reciente análisis de riesgo, revelan que entre el 1 y el 29 de diciembre van al menos 986 personas quemadas con pólvora, 312 de los casos en niños y adolescentes
De acuerdo al reporte de la Secretaría Distrital de Salud, en Bogotá van 90 personas quemadas con pólvora en el mes de diciembre de las cuales 21 son menores de edad. Antioquia concentra 139 casos, de los cuales 41 corresponden a menores de 18 años.
Solo entre el 1 y el 25 de diciembre de 2024, el país reportó 659 personas quemadas con pólvora, de las cuales cerca de 230 fueron niñas, niños y adolescentes. Ante la proyección de superar los 429 menores de edad lesionados de la temporada anterior, la organización World Vision emitió un llamado urgente para reforzar la supervisión parental en celebraciones donde media el alcohol.
Durante la temporada 2023–2024, se registraron 1.357 personas lesionadas. El análisis de la situación evidencia un patrón preocupante: muchas de las lesiones ocurren mientras los niños y niñas están bajo el cuidado de adultos en estado de embriaguez. Esta disminución temporal de la supervisión incrementa drásticamente la gravedad de las consecuencias, que van desde quemaduras severas y daños oculares hasta amputaciones, dejando secuelas físicas y emocionales irreversibles.
Para contrarrestar esta tendencia, World Vision lanzó la iniciativa “El regalo que crece”. La estrategia propone cambiar la narrativa de la temporada priorizando la creación de entornos libres de riesgos y asegurar una alimentación adecuada en hogares vulnerables, por encima de los obsequios materiales.
Este enfoque promueve entornos seguros y libres de riesgos; alimentación adecuada especialmente en hogares donde, durante la temporada, las condiciones económicas se vuelven más retadoras; además de educación y acompañamiento emocional para familias y cuidadores que enfrentan sobrecargas o situaciones difíciles.
Esta Navidad, la organización hace un llamado a que la sociedad colombiana vaya más allá del detalle material y el regalo inmediato. La invitación es apostarle a la protección, la educación, la seguridad y el bienestar integral de la niñez, especialmente aquella que hoy enfrenta pobreza, migración, emergencias o violencias.















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