En Colombia, 9 de cada 10 personas han presentado alguna enfermedad cutánea a lo largo de su vida, pero más de un tercio nunca ha consultado a un dermatólogo. En paralelo, el interés por el cuidado de la piel ha crecido de forma significativa en plataformas digitales, donde circulan recomendaciones sobre el tema. Por ello,
En Colombia, 9 de cada 10 personas han presentado alguna enfermedad cutánea a lo largo de su vida, pero más de un tercio nunca ha consultado a un dermatólogo. En paralelo, el interés por el cuidado de la piel ha crecido de forma significativa en plataformas digitales, donde circulan recomendaciones sobre el tema. Por ello, es importante considerar las características de cada tipo de piel al momento de seguir estos consejos. En el marco del Mes de la Mujer, cobra especial relevancia promover hábitos de cuidado personal.
La piel es el órgano que reviste la totalidad del cuerpo y actúa como barrera frente a bacterias, contaminantes y radiación solar. Cuando su equilibrio se altera, por ejemplo, por exfoliaciones excesivas o mezclas caseras, la barrera cutánea puede debilitarse, generando sensibilidad, enrojecimiento o brotes de acné. Por esta razón, es recomendable asesorarse, con base en las necesidades individuales, antes de modificar la rutina de cuidado facial.
Recomendaciones para un cuidado adecuado de la piel
Tomar decisiones informadas en materia de autocuidado es clave para la piel. Adoptar prácticas sencillas y coherentes permite reducir riesgos y obtener mejores resultados. A continuación, se presentan algunas recomendaciones:
Adaptar la rutina y los productos a cada tipo de piel: ya sea normal, seca, grasa, mixta o sensible, cada tipo de piel requiere cuidados específicos en cuanto a su limpieza, hidratación y selección de productos para mantener el equilibrio y prevenir alteraciones.
No adoptar rutinas virales sin verificar su pertinencia: antes de incorporar un producto o consejo vistos en plataformas digitales, es importante confirmar que la información sea confiable y adecuada para cada necesidad.
Evitar mezclar ingredientes activos sin orientación: algunas sustancias en altas concentraciones pueden ser efectivas, pero su combinación inadecuada puede provocar irritación, sensibilidad o debilitamiento de la barrera cutánea.
Mantener una rutina básica, constante, adaptada a la edad y necesidades: una limpieza suave, hidratación acorde al tipo de piel y el uso diario de protector solar suelen ser los pilares fundamentales de un cuidado efectivo. La constancia es más importante que la cantidad de productos utilizados.
Consultar a un profesional ante cualquier afección persistente: si aparecen brotes frecuentes o cambios inusuales, es recomendable acudir a un especialista. La orientación adecuada permite personalizar el tratamiento y prevenir complicaciones a largo plazo.
De acuerdo con Juan David Izquierdo, gerente de Belleza y Cuidado Personal de Cruz Verde: “en un entorno donde la información se difunde rápidamente, es clave promover decisiones informadas. Contar con orientación especializada y el acceso a herramientas innovadoras de análisis de piel como las que se encuentran en nuestras droguerías permiten seleccionar los productos de manera responsable”.
El Mes de la Mujer es una oportunidad para recordar que el autocuidado empieza con decisiones conscientes. Cuidar la piel implica adoptar hábitos saludables, elegir productos con criterio y buscar orientación cuando sea necesario. Priorizar la salud es una forma de bienestar y empoderamiento.















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