En Colombia, hacer una transferencia bancaria es una práctica común: pagamos servicios, enviamos dinero a familiares, recibimos pagos de clientes. Pero muchas veces, el dinero no llega al instante. ¿Por qué sucede esto? ¿Y qué está haciendo el país para resolverlo? La respuesta está en entender cómo funciona el sistema financiero y qué mecanismos están
En Colombia, hacer una transferencia bancaria es una práctica común: pagamos servicios, enviamos dinero a familiares, recibimos pagos de clientes. Pero muchas veces, el dinero no llega al instante. ¿Por qué sucede esto? ¿Y qué está haciendo el país para resolverlo?
La respuesta está en entender cómo funciona el sistema financiero y qué mecanismos están entrando en juego con el nuevo modelo de pagos inmediatos Bre-B, implementado por el Banco de la República.
La anatomía de una transferencia bancaria
En Colombia existen dos tipos principales de transferencias:
- Intra-bancarias: entre cuentas del mismo banco. Suele ser inmediata.
- Interbancarias: entre entidades diferentes. Pueden tardar desde minutos hasta 24 o 48 horas hábiles, dependiendo del sistema y horario.
Las operaciones interbancarias han sido históricamente procesadas por ACH Colombia, una red que funciona por ciclos y no en tiempo real. Esto implica que si haces una transferencia después de la hora de corte (por ejemplo, 3:00 p.m.) o un fin de semana, el dinero no se acredita sino hasta el siguiente día hábil.
Además, factores como errores en los datos, controles de seguridad, límites diarios de envío o caídas técnicas en apps bancarias pueden retrasar aún más la operación.
El nuevo estándar: Bre-B y los pagos en tiempo real
Desde octubre de 2025, Colombia cuenta con una infraestructura de pagos inmediatos: Bre-B. Este sistema permite hacer transferencias entre distintas entidades en menos de 20 segundos, las 24 horas del día, incluso fines de semana y festivos. El objetivo: ofrecer confirmación instantánea, mayor trazabilidad, reducción de errores y menor dependencia de ciclos de procesamiento.
Sandra Agudo, gerente comercial de SUMIA Solutions indica: “La diferencia clave frente al modelo tradicional está en la interoperabilidad: Bre-B permite pagos entre entidades sin importar si el origen es una cooperativa, una fintech o un banco tradicional, mientras que antes muchos de estos actores quedaban excluidos o dependían de integraciones costosas y lentas.Las ventajas son claras: Disponibilidad total (24/7), mayor seguridad mediante autenticación biométrica o tokenización, menor riesgo de fraude, trazabilidad y auditoría completa y reducción de costos operativos para bancos y empresas”.
Sandra Agudo complementa la información con esta tabla comparativa:
|
Aspecto |
Transferencia tradicional (ACH) |
Bre-B (pagos inmediatos) |
|
Tiempo de acreditación |
Hasta 24–48 horas hábiles si es interbancaria |
Menos de 20 segundos, 24/7 |
|
Disponibilidad horaria |
Solo días hábiles, dentro del horario bancario |
24 horas, todos los días del año (incluye festivos) |
|
Interoperabilidad |
Limitada, depende de la red o el convenio |
Total, entre cualquier entidad conectada a Bre-B |
|
Riesgo de errores o rechazos |
Mayor: requiere datos precisos, sujeto a validaciones manuales |
Mínimo: validación automática antes de transferir, el uso de una llave existente elimina el ingreso de datos precisos. |
|
Costo operativo para empresas |
Alto: requiere conciliación, validaciones, soporte postventa |
Bajo: proceso automatizado y con trazabilidad en tiempo real |
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Experiencia del usuario |
Puede tener demoras y falta de confirmación inmediata |
Instantánea, segura y confirmada al momento, la creación del sello Bre-b unifica la experiencia del usuario. |
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Seguridad |
Dependiente de cada banco |
Estándares unificados: tokenización, biometría, trazabilidad, pagos con un QR estándar. |














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