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Salud 14 May 2026 Por

De cerca o de lejos podría ser presbicia y no cansancio visual

A muchas personas les pasa lo mismo después del cuarto piso: empiezan a alejar el celular, buscan más luz para leer, estiran el brazo en el supermercado y sienten cansancio visual al final del día. No siempre es “estrés” ni exceso de pantallas. En muchos casos, se trata de presbicia, un cambio natural de la visión cercana que aparece con la edad cuando el cristalino pierde flexibilidad para enfocar de cerca.

La buena noticia es que tiene corrección. La mala, si se puede llamar así, es que no todas las gafas sirven igual para todas las personas. Elegir mal puede traducirse en dolor de cabeza, fatiga ocular, mala postura y la sensación de que “ningunos lentes funcionan”. “La presbicia es un proceso normal, pero su corrección debe adaptarse a las necesidades visuales reales de cada paciente”, explica Héctor Aníbal Sánchez, docente de Optometría de Areandina, seccional Pereira.

Primer consejo: piense en sus actividades antes de comprar las gafas. No es lo mismo leer libros durante horas que revisar el celular por momentos, trabajar en computador o hacer labores manuales. La distancia habitual de trabajo cambia la elección de los lentes. Como referencia, la lectura suele hacerse entre 35 y 40 centímetros, pero esa medida no es universal. 

Segunda recomendación: no asuma que unas gafas de venta libre reemplazan siempre una valoración profesional. Estas pueden servir en algunos casos puntuales, pero tienen límites: normalmente traen la misma graduación en ambos ojos y no corrigen astigmatismo. Si usted ve distinto con cada ojo, ya usaba fórmula, siente visión borrosa incluso con las gafas puestas o termina la lectura con dolor de cabeza, lo más prudente es una medición personalizada con optómetra. Eso también ayuda a descartar otros problemas visuales.

Tercero, siempre haga una prueba simple antes de hacer la compra. Lea un texto pequeño durante cinco minutos, luego mire a distancia y note si hay mareo, tensión o desenfoque. Esa reacción orienta sobre comodidad real, no solo sobre nitidez momentánea inicial.

 

Cómo seleccionar bien el lente y saber si ya no le sirve

Para esto es clave reconocer las diferencias entre los tipos de lentes. Los monofocales para cerca corrigen una sola distancia de trabajo, suelen funcionar bien para lectura puntual y tareas específicas, pero debe quitárselos para ver de lejos. Los bifocales combinan visión lejana y cercana, aunque requieren un periodo de adaptación para ubicar la zona correcta del lente. Los progresivos permiten ver a varias distancias sin línea visible, pero también exigen adaptación y una toma de medidas precisa. “No existe un lente mejor para todo el mundo, existe el lente más adecuado para la rutina de cada persona”, explica Sánchez.

Asimismo, si pasa muchas horas frente a pantallas, revise también hábitos y postura. La señal de alarma no es solo alejar el texto para enfocarlo. También cuentan la fatiga ocular, el ardor, la visión borrosa después de unos minutos, la necesidad de entrecerrar los ojos o el dolor de cabeza al leer. A veces, el problema no es únicamente la fórmula, sino la combinación de distancia inadecuada, luz deficiente y postura forzada. “Una corrección bien elegida pierde efectividad si la persona lee con mala iluminación o en posiciones que aumentan el esfuerzo visual”, advierte el docente de Areandina.

Finalmente, haga controles periódicos con el especialista y ajuste las gafas cuando sea necesario. La presbicia es progresiva e irreversible, por lo que una corrección que funcionaba hace un tiempo puede dejar de ser cómoda en el momento. En general, se recomienda revisión visual cada 12 a 18 meses, o antes si reaparecen molestias. Si la persona tiene diabetes o hipertensión, el seguimiento cobra aún más importancia por posibles cambios oculares asociados.

 

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Autor

Alirio Aguilera

Alirio Aguilera, periodista bogotano egresado de la Universidad Central de Bogotá, especializado en periodismo económico en la Universidad de la Sabana y con magister en Relaciones Internacionales de la Pontificia Universidad Javeriana con amplia experiencia en medios de comunicación y también como docente de varias universidades y con gran experiencia como asesor de comunicaciones en el sector público y privado.

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