Thales impulsa junto a Bancolombia una nueva generación de tarjetas con menor impacto ambiental
Una tarjeta bancaria es un producto cotidiano, pero detrás de ella hay materiales, procesos de fabricación, emisiones y, finalmente, el reto de qué hacer con ella cuando deja de utilizarse. Es precisamente sobre ese ciclo completo donde Bancolombia y Thales vienen trabajando para reducir su impacto ambiental.
Como parte de este proceso, Bancolombia avanza en la transformación de su portafolio de tarjetas, pasando del PVC reciclado (PVC) hacia alternativas libres de PVC. Entre ellas se encuentran tarjetas elaboradas con PETG 100 % reciclado, proveniente de residuos industriales, un material que permite reducir el uso de PVC sin sacrificar los requerimientos de seguridad, resistencia, personalización y funcionamiento propios de una tarjeta bancaria.
Pero cambiar el material es solo una parte de la historia. Para entender realmente el impacto ambiental de una tarjeta también es necesario conocer qué ocurre durante su fabricación. Por eso, Thales acompaña al banco en la medición y el reporte de la huella de carbono asociada a la producción de sus tarjetas, un aspecto que cobra especial relevancia en un año en el que la medición y el reporte de emisiones se encuentran entre las prioridades de sostenibilidad de Bancolombia.
Esta información permite ir más allá de una decisión basada únicamente en el tipo de material. Al conocer las emisiones asociadas a la fabricación, el banco puede tener una visión más completa del ciclo de vida de sus tarjetas y contar con información para orientar decisiones y avanzar hacia objetivos ambientales concretos.
El desafío posterior, cuando la tarjeta deja de utilizarse, es decidir qué ocurre con ella al final de su vida útil y la respuesta no es sencilla. Una tarjeta combina distintas capas y componentes —como el chip, la antena y, en algunos casos, la banda magnética— que dificultan su procesamiento mediante sistemas convencionales de reciclaje. Por esta razón, otro componente del trabajo entre ambas compañías es el análisis periódico de las externalidades ambientales asociadas al final de vida y al postconsumo, con el propósito de evaluar alternativas para su gestión y ampliar la mirada sobre el impacto total del producto.
Este trabajo llevó a que Thales fuera reconocido por Bancolombia como Proveedor Sostenible del Año, durante el encuentro anual de proveedores de la entidad. La compañía había sido nominada por segundo año consecutivo en la categoría de Sostenibilidad. El reconocimiento refleja una relación que busca convertir los compromisos ambientales en acciones que puedan incorporarse a diferentes momentos del ciclo de vida de un producto utilizado a gran escala por el sector financiero.
De esta manera, Thales fortalece su papel como aliado de las instituciones financieras que buscan llevar sus objetivos de sostenibilidad a acciones concretas, desde elegir materiales con menor impacto ambiental hasta medir las emisiones asociadas a la producción y evaluar alternativas para la gestión de las tarjetas cuando terminan su vida útil.