El ahorro puede disminuir el estrés asociado a las deudas y su impacto en la salud mental
Las dificultades para cumplir con las obligaciones financieras pueden afectar mucho más que la economía de los hogares, la preocupación por las deudas, la incertidumbre sobre los ingresos y la falta de recursos para enfrentar imprevistos pueden generar estrés, ansiedad y afectar el bienestar emocional de las personas.
De acuerdo con el Money and Mental Health Policy Institute, el 46% de las personas con endeudamiento problemático presenta afectaciones en su salud mental, pues la presión por cumplir con los pagos y la incertidumbre sobre cómo cubrir los gastos pueden generar estrés y ansiedad. A su vez, estas situaciones pueden dificultar la concentración, la organización y la toma de decisiones financieras, lo que puede agravar las dificultades económicas.
Por su parte, un análisis de The Health Foundation encontró que el 63% de las personas que enfrentan este tipo de deudas reporta niveles moderados o altos de ansiedad, frente al 41% de quienes no se encuentran en esa situación.
“Muchas veces pensamos que para ahorrar necesitamos tener grandes ingresos, cuando lo importante es empezar a construir el hábito de acuerdo con nuestras posibilidades. Separar una pequeña cantidad de manera constante puede ayudarnos a crear un respaldo económico y evitar que un imprevisto se convierta en una deuda difícil de manejar. El ahorro no elimina las dificultades, pero contar con esos recursos puede reducir la presión económica y permitirnos enfrentar situaciones inesperadas con mayor tranquilidad, sin comprometer la estabilidad de toda la familia”, señala Jose Alejandro Guerrero, presidente Banco W.
De acuerdo con una investigación de la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor de Estados Unidos (CFPB), quienes tienen el hábito de ahorrar presentan un riesgo cerca de tres veces menor de enfrentar dificultades para pagar sus obligaciones frente a quienes no lo hacen, una diferencia que se mantiene en distintos niveles de ingresos. El estudio también encontró que contar con reservas para emergencias se relaciona con mayores niveles de bienestar financiero y una menor sensación de que el dinero controla sus vidas, lo que puede contribuir a reducir la incertidumbre y las preocupaciones económicas que generan estrés.
Aunque el ahorro es un hábito que puede desarrollarse en cualquier momento de la vida, fomentarlo desde la infancia permite que los niños y jóvenes aprendan a administrar sus recursos, diferenciar entre necesidades y deseos y planear sus gastos. De acuerdo con datos de la OCDE, los jóvenes de 15 años con mayores conocimientos financieros tienen un 72% más de probabilidades de ahorrar y un 23% menos de gastar más de lo previsto, frente a quienes presentan menores conocimientos. Estas habilidades pueden acompañarlos durante la vida adulta y ayudarles a prevenir dificultades económicas que podrían convertirse en fuentes de estrés financiero.
“La relación con el dinero comienza a construirse mucho antes de recibir el primer ingreso o asumir una deuda. Por ello, desde edades tempranas es fundamental brindar herramientas que permitan tomar decisiones, aprender de los errores y comprender el impacto de cada acción sin poner en riesgo los recursos. La educación financiera debe ir más allá de los conceptos; debe cultivar el criterio, la autonomía económica y la confianza para gestionar las finanzas a lo largo de la vida”, destaca Daniela Konietzko Calero, presidente de la Fundación WWB Colombia.
Esta apuesta por la educación financiera desde edades tempranas llevó a Banco W y la Fundación WWB Colombia a desarrollar Cash, el resurgir de los imperios, un videojuego dirigido a jóvenes de 14 a 19 años que busca fortalecer sus habilidades para administrar el dinero y construir hábitos de ahorro que les permitan afrontar con mayor preparación los desafíos económicos de la vida adulta. A través de misiones ambientadas en los imperios del Sol, Agua, Tierra y Fuego, los participantes deben conseguir recursos, decidir cómo utilizarlos y evaluar alternativas de ahorro e inversión para avanzar en el juego y beneficiar a sus comunidades.
Desde su lanzamiento, la iniciativa ha alcanzado 8.814 registros de jugadores y ha llegado a 45 instituciones educativas. Además, de acuerdo con cifras de la Fundación WWB Colombia, el 86,8% de quienes finalizaron el videojuego afirmó haber mejorado su comprensión del ahorro. La herramienta también ha participado en espacios como Global Money Week y desarrollado actividades con diferentes aliados, ampliando las oportunidades para acercar la educación financiera a los jóvenes de una manera práctica.