Prepararse desde la perimenopausia para cuidar su salud
La menopausia marca el cierre natural del ciclo reproductivo de la mujer, pero también el inicio de una nueva etapa que, con la preparación adecuada, puede vivirse con equilibrio físico, emocional y mental. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la perimenopausia, fase de transición previa, puede extenderse durante varios años y generar cambios que impactan el bienestar en distintos niveles: físico, emocional, mental y social. Reconocer estos cambios y prepararse a tiempo puede transformar la manera en que las mujeres viven esta etapa natural de la vida.
De acuerdo con estudios recientes, cada año alrededor de dos millones de mujeres en el mundo entran en la perimenopausia, una etapa que en la mayoría de los casos
comienza entre los 40 y 45 años y en la que las hormonas empiezan a fluctuar, desencadenando una amplia gama de síntomas que van desde los sofocos, el insomnio
y los cambios en el estado de ánimo, hasta variaciones en el peso, el deseo sexual y el rendimiento físico. Aunque la mayoría de las mujeres presenta algún grado de molestia,
se estima que una de cada cinco experimenta síntomas con tal intensidad que afectan de forma significativa su calidad de vida. Estos cambios no solo impactan la salud, sino
también la productividad, el bienestar emocional y la vida social, lo que resalta la importancia de hablar de la menopausia con naturalidad y promover estrategias de
autocuidado y acompañamiento médico.
“Prepararse para la menopausia es una decisión de salud preventiva que debería asumirse con la misma importancia que cualquier otra etapa vital. Las mujeres pueden afrontar esta transición en mejores condiciones si, desde la perimenopausia, adopta un estilo de vida equilibrado que incluya alimentación saludable, ejercicio regular y control médico
periódico. Mantener un peso adecuado, fortalecer la masa ósea y muscular, y cuidar la salud cardiovascular son acciones que reducen significativamente el impacto de los
cambios hormonales. Además, preservar la salud mental, fomentar el descanso y cultivar redes de apoyo social son factores determinantes para afrontar esta etapa con bienestar
físico, emocional y mental,” afirmó la doctora Pilar Ruiz, médico especialista en endocrinología y medicina interna y miembro de número de la Asociación Colombiana
de Endocrinología, Diabetes y Metabolismo.
En el marco del Día Mundial de la Menopausia, la Asociación Colombiana de Endocrinología, Diabetes y Metabolismo comparte una serie de recomendaciones para
acompañar a las mujeres en esta etapa de transición. Desde la entidad se hace un llamado a reconocer la perimenopausia como una fase natural del ciclo vital femenino
que requiere información, autocuidado y acompañamiento médico. Conocer los primeros signos, mantener hábitos saludables y hablar abiertamente del tema son
acciones fundamentales para preservar el bienestar físico, emocional y mental durante este proceso.
1. Conocer el cuerpo y anticiparse a los cambios
La perimenopausia no es un evento repentino, sino un proceso gradual de transformación hormonal. Los primeros signos como irregularidades en el ciclo
menstrual, sensaciones súbitas de calor, alteraciones del sueño o cambios en el estado de ánimo, indican que el cuerpo está iniciando una nueva etapa de ajuste
natural. Reconocer estas señales y hablar de ellas con apertura ayuda a reducir la ansiedad, fortalecer la autoconfianza y tomar decisiones informadas sobre la salud
física, emocional y mental.
2. Revisiones médicas periódicas
Contar con la orientación de un especialista en salud hormonal permite prevenir complicaciones y detectar a tiempo factores de riesgo como la osteoporosis o las
enfermedades cardiovasculares, que tienden a incrementarse después de la menopausia. Es recomendable realizar controles de perfil lipídico, densitometría
ósea y niveles de glucosa desde la perimenopausia, como parte de una estrategia preventiva que favorezca el bienestar y la calidad de vida a largo plazo.
3. Alimentación aliada del equilibrio hormonal
Mantener una alimentación equilibrada es fundamental para contrarrestar los efectos de la disminución de estrógenos y promover el bienestar general durante la
perimenopausia y la menopausia. Es recomendable aumentar el consumo de frutas, verduras, legumbres, pescado, granos integrales y lácteos bajos en grasa, así como
moderar la ingesta de azúcares, alcohol y alimentos ultraprocesados. Nutrientes como el calcio y la vitamina D son esenciales para fortalecer los huesos y prevenir la
pérdida de masa ósea; sin embargo, la Asociación Colombiana de Endocrinología, Diabetes y Metabolismo (ACE) recuerda que su suplementación siempre debe
realizarse bajo la orientación del médico tratante, según las necesidades individuales de cada paciente. Adoptar hábitos saludables en la alimentación, junto con una
buena hidratación y descanso adecuado, ayuda a que el cuerpo afronte esta etapa con mayor equilibrio, energía y estabilidad hormonal.
4. Movimiento diario para cuerpo y mente
El ejercicio regular, especialmente el entrenamiento de fuerza, es una de las mejores aliadas durante la perimenopausia y la menopausia, ya que contribuye a mantener la
masa y la función muscular, proteger la salud ósea y favorecer el bienestar cardiovascular y metabólico. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda
realizar al menos 150 minutos semanales de actividad física que combine ejercicios aeróbicos, de fuerza y de flexibilidad. Cuidar el músculo desde etapas tempranas
ayuda a prevenir alteraciones que pueden afectar la calidad de vida y el bienestar general.
5. Cuidar la salud mental y emocional
Durante la perimenopausia y la menopausia, los cambios hormonales pueden influir en el estado de ánimo, la concentración y la calidad del descanso. Incorporar técnicas
de relajación, meditación o acompañamiento psicológico contribuye a mantener la estabilidad emocional y reducir el impacto del estrés. Del mismo modo, fortalecer los
lazos familiares y sociales ofrece una red de apoyo esencial que ayuda a transitar esta etapa con mayor serenidad, seguridad y bienestar integral.
6. Hablar abiertamente de menopausia
Romper los estigmas y silencios que aún rodean a la menopausia es fundamental para vivir esta etapa con naturalidad y bienestar. En el hogar, en el entorno laboral y en la
sociedad, promover un diálogo abierto y respetuoso permite construir espacios empáticos donde las mujeres se sientan comprendidas, acompañadas y valoradas.
Fomentar la educación y la conversación sobre este proceso no solo beneficia a quienes lo atraviesan, sino también a sus familias, comunidades y entornos de trabajo.
La menopausia no representa un cierre, sino el inicio de una nueva etapa de bienestar y autoconocimiento en la vida de la mujer. Con información confiable, acompañamiento
médico y hábitos saludables, es posible transitarla con plenitud y equilibrio. La clave está en prepararse desde la perimenopausia, reconocer los cambios del cuerpo y priorizar el
bienestar físico, emocional y mental como parte fundamental de la salud femenina.
