Bienestar visual comienza por dentro: alimentación y hábitos saludables
En Colombia, los problemas de visión afectan cada vez a más personas, en gran parte por el uso intensivo de pantallas, el envejecimiento de la población y una alimentación deficiente en nutrientes protectores de la salud ocular. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que alrededor de 2.200 millones de personas en el mundo tienen algún tipo de deficiencia visual, y alrededor de 1.000 de los casos podrían haberse evitado.
En el marco del Día Mundial de la Visión, celebrado en el mes de octubre, la nutricionista dietista Clara Valderrama, integrante del Consejo Consultor de Dietistas de Herbalife, comparte 10 recomendaciones para mantener una buena salud ocular.
Claves de nutrición y hábitos para una visión saludable:
1. Incluye alimentos con carotenos pro-vitamina A. Presentes en la zanahoria, calabaza y espinaca. La vitamina A contribuye al mantenimiento de la visión en condiciones normales, su deficiencia puede llevar a la ceguera nocturna.
2. Consume antioxidantes como luteína y zeaxantina. Abundantes en verduras de hojas verdes, yema de huevo y en el maíz, se acumulan en la mácula y filtran la luz azul dañina, contribuyendo a la protección visual.
3. Agrega omega-3 a tu alimentación. El ácido docosahexaenoico (DHA), un ácido graso Omega 3, contribuye al mantenimiento de la visión en condiciones normales. Se puede encontrar en alimentos como el salmón, las sardinas, el atún y en suplementos.
4. Hidrátate durante el día. El agua es clave para mantener la película lagrimal y evitar la resequedad ocular, especialmente en ambientes secos o frente a pantallas.
5. Descansa la vista con pausas activas. La regla 20-20-20 —cada 20 minutos mirar a 6 metros (20 pies) de distancia durante 20 segundos— ayuda a relajar los músculos de los ojos.
6. Protege tus ojos de la luz azul. Limita la exposición a pantallas en exceso y ajusta la iluminación para reducir la fatiga ocular.
7. Reduce el consumo de azúcares añadidos. Estos incrementan el riesgo de enfermedades metabólicas como la diabetes, que afecta directamente la salud visual.
“Cuidar la visión no depende solo de lentes o controles oftalmológicos, también de lo que comemos y de los hábitos diarios. Incorporar antioxidantes, hidratarse adecuadamente y dar pausas a los ojos puede marcar la diferencia entre un envejecimiento visual saludable y uno lleno de complicaciones”, afirma la nutricionista.
La vista es uno de los sentidos más valiosos y, al mismo tiempo, uno de los más vulnerables. Pequeños cambios en la rutina, como elegir mejor los alimentos, tomar agua con frecuencia o descansar de las pantallas, pueden ser la primera línea de defensa para proteger los ojos a largo plazo. En definitiva, la salud visual también empieza desde adentro.
