Acueducto veredal, una alternativa real para cerrar la brecha del agua en zonas rurales
Aunque el acceso al agua potable es un derecho fundamental, en Colombia aún existen profundas desigualdades entre el campo y la ciudad. Según el DANE (2023), más del 26 % de la población rural no cuenta con acceso al agua mediante red de acueducto, situación que obliga a muchas comunidades a abastecerse con fuentes no tratadas y, en muchos casos, no aptas para el consumo humano.
Frente a este panorama, UNIAGRARIA viene desarrollando un programa de acompañamiento técnico y comunitario para el diseño e implementación de acueductos veredales funcionales, seguros y sostenibles, adaptados a las condiciones geográficas, sociales y normativas de cada territorio. Esta iniciativa forma parte del enfoque territorial que el Programa de Ingeniería Civil ha consolidado como línea de trabajo institucional.
Sobre estos temas se refirió Diego Fernando Bedoya Ríos, docente-coordinador del Programa, quien destacó los elementos que deben considerarse para garantizar que estos proyectos respondan a las condiciones reales del entorno rural.
Acueductos pensados desde y para la comunidad
Para que un acueducto veredal sea técnicamente viable, no basta con instalar redes hidráulicas. Es necesario comprender el contexto geográfico, identificar las fuentes hídricas, evaluar el estado de la infraestructura existente y, sobre todo, trabajar con la comunidad desde el inicio del proceso.
Desde el Programa de Ingeniería Civil de UNIAGRARIA se considera fundamental que la planificación de acueductos veredales surja de mesas de trabajo con las juntas administradoras locales, identificando puntos de captación, trazados, servidumbres y criterios operativos. Esta participación activa garantiza la pertinencia técnica, legal y social del sistema.
A esta realidad se suma un diagnóstico preocupante: la mayoría de acueductos rurales no cuenta con plantas de tratamiento operativas o, en caso de tenerlas, no cumplen con los estándares mínimos de calidad establecidos por la normativa nacional.
Retos técnicos, normativos y sostenibilidad a largo plazo
Los desafíos que enfrentan los sistemas de agua potable rural en Colombia son múltiples:
· Captaciones en quebradas con alta turbidez y riesgos de contaminación.
· Falta de sistemas de potabilización, cloración y medición.
· Dificultades técnicas para operación continua y mantenimiento.
· Limitaciones presupuestales en municipios de categorías 5 y 6.
En términos legales, los proyectos deben cumplir con la Ley 142 de 1994 (servicios públicos), el Decreto 1575 de 2007, la Resolución 2115 de 2007 (parámetros de calidad del agua), y el RAS Rural (Resolución 844 de 2018), que define lineamientos técnicos para zonas no urbanas.
Según el profesor Bedoya Ríos, “la clave está en estructurar bien las propuestas desde el principio”. Solo así es posible acceder a fuentes de financiación pública, como el Ministerio de Vivienda, los Planes Departamentales de Agua o esquemas de cooperación interinstitucional. No obstante, el principal reto no es construir, sino lograr que la comunidad se apropie del sistema, lo mantenga y lo fortalezca con el tiempo.
Ingeniería socialmente comprometida
Cerrar la brecha del agua en el campo colombiano no es solo una tarea técnica. Implica un proceso de confianza mutua, organización comunitaria, planificación rigurosa y acompañamiento continuo. Desde su experiencia institucional, UNIAGRARIA promueve soluciones construidas junto a las comunidades, no impuestas sobre ellas, asegurando funcionalidad, pertinencia y sostenibilidad.
La integración de capacidades técnicas, normativa vigente y participación local convierte al acueducto veredal en una herramienta real para mejorar la calidad de vida, garantizar el derecho al agua y promover el desarrollo rural sostenible
