Colombia enfrenta el reto de ampliar el acceso y fortalecer el hábito lector
Cada 8 de septiembre se conmemora el Día Internacional de la Alfabetización, una fecha proclamada por la UNESCO en 1967 para destacar la lectura y la escritura como derechos fundamentales y herramientas para el desarrollo. En Colombia, Buscalibre, la librería más grande de Latinoamérica, que comercializa libros físicos con entrega en cualquier lugar de Colombia, aborda esta fecha desde una perspectiva que va más allá de la capacidad de leer y habla de la importancia de las condiciones económicas y de acceso también determinan las posibilidades que tienen las personas de encontrar y mantener un vínculo con los libros.
Según el más reciente estudio de hábitos de lectura de la Cámara Colombiana del Libro, el 72% de los colombianos afirma leer, con un promedio de 3,75 libros al año por persona. Las cifras muestran la existencia de un público lector relevante en el país, pero también plantean el desafío de continuar ampliando la frecuencia de lectura y las posibilidades de acceso a una oferta editorial diversa.
“Cuando hablamos de alfabetización y de formación de lectores, es importante mirar también las condiciones que rodean al libro. Una persona puede tener interés por leer, pero si no encuentra el título que busca, si está fuera de su alcance económico o si no tiene una forma sencilla de acceder a él, ese interés puede no convertirse en un hábito. Por eso el acceso debe hacer parte de la conversación sobre cómo fortalecemos la lectura en Colombia”, comentó Juan Sebastián Niño, Country Manager de Buscalibre Colombia.
La conmemoración de este año llega en un momento especialmente favorable para los lectores colombianos. Durante los últimos meses, el peso colombiano ha registrado una apreciación superior al 20% frente al dólar, un comportamiento que tiene efectos en distintos productos y servicios cuyo precio está relacionado con mercados internacionales. En el caso de los libros importados, la evolución de la tasa de cambio puede incidir directamente en los costos de adquisición y, por tanto, en las condiciones en las que determinados títulos llegan a los lectores colombianos.
El escenario representa una oportunidad para ampliar el acceso a publicaciones internacionales que, por su origen, suelen estar más expuestas a las fluctuaciones de la moneda. El modelo de importación y distribución de libros adquiere relevancia como una de las vías para trasladar parte de esas condiciones favorables al consumidor.
“La revaluación del peso es una gran noticia para los lectores colombianos, y en Buscalibre nos aseguramos de que ese beneficio se refleje directamente en el precio final de los libros. Hoy estamos ofreciendo un catálogo internacional hasta un 30% más barato que hace un año, algo que nos diferencia claramente de la competencia y que esperamos se traduzca en más personas leyendo en Colombia”, comenta Juan Sebastián Niño, Country Manager de Buscalibre Colombia.
Con esta estrategia, Buscalibre busca capitalizar la coyuntura cambiaria para democratizar aún más el acceso a la lectura en Colombia, combinando variedad de catálogo, cobertura logística nacional y precios competitivos.