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📅 martes, 8 de septiembre de 2026 🕘 05:37:19 am

Contaminación y mala gestión ambiental amenazan el recurso hídrico

Si bien, Colombia es uno de los países con mayor oferta hídrica del mundo, también posee grandes limitaciones en medio de su gestión. Esto se ve reflejado en los resultados del último estudio de Calidad del Agua publicado por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) en el que se refleja que más del 40% de las estaciones monitoreadas presentan algún grado de contaminación y que cerca del 50% de las aguas residuales domésticas e industriales en nuestro país.
 Ríos como Bogotá, Cauca y Magdalena tienen grandes presiones debido al crecimiento demográfico e industrial, por medio de las cargas orgánicas, metales pesados, y vestimentos ilegales por medio de la minería.
 Ante esto, y en el marco del  Día Internacional de la Acción por los Ríos, Melizza Ordoñez, directora del Departamento de Ingeniería Ambiental de UNIAGRARIA, explicó que, aunque se han desarrollado estrategias y se han implementado diferentes planes para el manejo del recurso hídrico, en Colombia todavía falta mucha gestión ambiental frente al tratamiento de las aguas residuales que se generan.
Una contaminación que se agrava diariamente
Las aguas residuales domésticas e industriales representan una fuente importante de contaminación. La minería ilegal también contamina con elementos como el mercurio, y la deforestación, junto con la expansión agropecuaria, agrava el estado de las cuencas hidrográficas.
“Si no tenemos árboles ni cobertura vegetal, los residuos del suelo terminan llegando a las cuencas hídricas y se pierde la capacidad del suelo para retener el agua”, aseveró Melizza Ordoñez, directora del Departamento de Ingeniería Ambiental de UNIAGRARIA.
A su juicio, la urbanización sin planificación,  es una causa de la contaminación de las  cuencas, pero, sobre todo, existe una falta de cultura ciudadana y de educación ambiental.
Agregó que “por esa razón, desde UniAgraria buscamos educar y transmitir conocimiento, porque cuando una persona conoce y comprende la importancia de un recurso natural como el agua, también busca cuidarlo”.
Una problemática que afecta al productor y al ciudadano común
La escasez de agua afecta de manera directa al sector agropecuario, que depende del recurso hídrico y además es uno de los que más consume agua. Este sector utiliza alrededor del 40 % del agua captada en el país.
Para Melizza Ordoñez, directora del Departamento de Ingeniería Ambiental de UNIAGRARIA, “si hay escasez, disminuye la productividad de los cultivos, aumentan los costos por el riego tecnificado y pueden generarse pérdidas de cosechas en épocas de sequía, como ocurre durante fenómenos como El Niño. Esto afecta también la calidad de vida de los campesinos y de quienes dependen de esta actividad”.
Un río contaminado no solo afecta la biodiversidad y los recursos naturales, sino también la producción de alimentos y, en consecuencia, la calidad de vida de las personas. Cuando disminuye la cantidad o la calidad del agua, también se reduce la producción alimentaria.
Esto puede generar baja productividad agrícola, pérdida de medios de sustento, migraciones del campo a la ciudad y menor disponibilidad de agua para actividades como la ganadería o la industria.
Por eso es importante comprender que todo está conectado. El impacto no solo recae sobre la seguridad alimentaria, sino también sobre la salud y la economía de los sectores que dependen del agua. Además, la escasez puede traducirse en aumentos de precios.
Cuando el agua falta, aumentan los costos de producción, de riego y de energía, ya que también dependemos de las hidroeléctricas. Se reduce la oferta de alimentos y su diversidad, lo que finalmente incrementa el precio de los productos para el consumidor.
El agua tiene un impacto directo en la inflación alimentaria y en la economía, porque la mayoría de los productos y materias primas dependen del recurso hídrico y del suelo.
 

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Autor

Alirio Aguilera

Alirio Aguilera, periodista bogotano egresado de la Universidad Central de Bogotá, especializado en periodismo económico en la Universidad de la Sabana y con magister en Relaciones Internacionales de la Pontificia Universidad Javeriana con amplia experiencia en medios de comunicación y también como docente de varias universidades y con gran experiencia como asesor de comunicaciones en el sector público y privado.

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