El dengue es una enfermedad causada por un virus transmitido por la picadura del mosquito Aedes aegypti3que no sólo provoca hospitalizaciones y síntomas graves, sino que en algunos casos puede generar secuelas importantes para los pacientes. Según los Centros para el control y prevención de las enfermedades de Estados Unidos, aproximadamente una de cada cuatro
El dengue es una enfermedad causada por un virus transmitido por la picadura del mosquito Aedes aegypti3que no sólo provoca hospitalizaciones y síntomas graves, sino que en algunos casos puede generar secuelas importantes para los pacientes.
Según los Centros para el control y prevención de las enfermedades de Estados Unidos, aproximadamente una de cada cuatro personas infectadas por el virus del dengue se enferma y padece síntomas que pueden ser leves o graves y poner la vida en peligro en unas pocas horas, por lo que la condición puede requerir atención en un hospital4.
Esta es una preocupación destacada en el país, donde se reportaron en 2025 más de 125.000 casos de los cuales 34,3 % necesitaron hospitalización. Las direcciones territoriales con mayor cantidad de casos fueron Santander, Norte de Santander, Tolima, Antioquia y Meta5.
Más allá de la infección, el dengue deja las secuelas que muchos desconocen. Por lo tanto, superar la fase aguda y ser dado de alta no significa estar plenamente recuperado y a veces los efectos posteriores pueden ser de cuidado. Estas consecuencias comprometen de manera significativa la calidad de vida6.
Un estudio prospectivo realizado entre pacientes con dengue encontró que una proporción significativa de personas experimenta síntomas persistentes varios meses después de la infección, incluso después de haber superado la fase aguda6.
Estas son algunas de las secuelas más comunes:
1. Fatiga persistente: esta afección puede durar muchos meses y afectar la vida diaria. Las personas se sienten extremadamente cansadas, y la fatiga no desaparece ni siquiera después de descansar o dormir.6
2. Dificultades de concentración y memoria: el cansancio puede afectar tanto el cuerpo como la mente, dificultando la concentración o la memorización. Además, se han identificado casos de
-
Problemas en el hígado: las formas graves de dengue se desarrollan en una pequeña proporción de los pacientes infectados, y el órgano más comúnmente afectado es el hígado. En algunos casos, las anomalías de la función hepática pueden persistir mucho tiempo después de que se haya resuelto la infección inicial.
-
Dolor de cabeza y musculoesquelético: un estudio observó que una proporción significativa de mujeres que tuvieron dengue, desarrollaron inflamación y dolor articular, lo que demuestra que el dengue puede conducir al desarrollo de manifestaciones reumatológicas crónicas.
-
Complicaciones cardiovasculares: aunque es poco frecuente, pueden producirse complicaciones cardiovasculares después del dengue, como miocarditis, pericarditis y arritmias.
“Las secuelas asociadas al dengue son evitables. Una prevención efectiva permite reducir el riesgo de infección y, con ello, las complicaciones y efectos persistentes que pueden presentarse después de la fase aguda de la enfermedad”, dice Andrés Navarrera, director médico de Takeda Colombia.
Asegura que el control del vector sigue siendo una de las estrategias más importantes, e incluye: eliminar criaderos de mosquitos, evitar el agua estancada en los hogares, usar repelente y mantener puertas y ventanas protegidas con mallas o mosquiteros, como medidas clave para disminuir la exposición a las picaduras.
“A estas acciones se suma el valor de las herramientas de salud pública disponibles, como la vacunación contra el dengue, que puede aplicarse en personas entre 4 y 60 años para reducir la probabilidad de presentar síntomas y evitar hospitalizaciones”, señala el Dr. Navarrera.
Asimismo, la educación y la participación comunitaria son fundamentales para fortalecer la prevención de manera sostenida. Informar, sensibilizar y empoderar a las comunidades contribuye a cortar la transmisión, proteger la salud de las personas y evitar consecuencias que pueden extenderse mucho más allá de la fiebre.













Leave a Comment
Your email address will not be published. Required fields are marked with *