Emergent Cold LatAm avanza en infraestructura cero carbono para la industria de alimentos refrigerados y congelados en Colombia
Emergent Cold LatAm, el mayor proveedor de soluciones logísticas a temperatura controlada para alimentos en América Latina, anunció que tres de sus instalaciones en Colombia alcanzaron nuevos estándares internacionales de desempeño ambiental. Las plantas de Buga y Girón obtuvieron la certificación EDGE Zero Carbon, mientras Funza obtuvo EDGE Advanced y cuenta además con LEED Zero Energy.
Otro reconocimiento importante fue otorgado por la Global Cold Chain Alliance (GCCA), organización que representa a esta industria a nivel mundial. Doce bodegas de la compañía recibieron la clasificación Gold del Energy Excellence Recognition Program, incluidas tres plantas colombianas ubicadas en Cartagena, Funza y Girón.
Estas certificaciones representan un avance importante para la industria de alimentos refrigerados y congelados en Colombia y América Latina, porque la cadena de frío para este tipo de productos requiere sistemas de refrigeración que funcionan permanentemente y generan una alta demanda de energía. Reducir el consumo energético, aumentar el uso de fuentes renovables y disminuir las emisiones son algunos de los principales retos que enfrenta la industria en su transición hacia operaciones de menor impacto ambiental.
Según el Panorama de Sostenibilidad 2025 de Emergent Cold LatAm, las fuentes renovables representaron el 65 % de la matriz energética de la compañía, cinco puntos porcentuales más que en 2024, mientras su capacidad operativa aumentó 52 %. En el mismo periodo, el consumo de energía no renovable proveniente de proveedores externos se redujo 13 %.
“Para una compañía que opera infraestructura con una alta demanda de energía, la sostenibilidad implica asumir la responsabilidad de crecer reduciendo el impacto de nuestras operaciones. Estos resultados demuestran que es posible ampliar la infraestructura que necesita la industria alimentaria y, al mismo tiempo, avanzar en eficiencia energética, uso de energías renovables y reducción de emisiones. Ese es el estándar que queremos seguir elevando en Colombia y América Latina”, afirmó Moises Ventocilla, Director de Ingeniería de Emergent Cold LatAm.
Las certificaciones internacionales EDGE Zero Carbon, EDGE Advanced y LEED Zero Energy reconocen edificios diseñados y operados bajo altos estándares de eficiencia. EDGE Advanced, desarrollado por la Corporación Financiera Internacional (IFC), miembro del Grupo Banco Mundial, exige al menos un 40 % de ahorro de energía y reducciones mínimas del 20 % en consumo de agua y energía incorporada en los materiales. EDGE Zero Carbon, el nivel más alto del sistema EDGE, requiere haber alcanzado previamente EDGE Advanced y operar con emisiones netas de carbono iguales a cero. LEED Zero Energy, otorgada por el U.S. Green Building Council (USGBC), reconoce edificios cuyo consumo anual de energía es compensado mediante energía renovable generada o adquirida.
Para Emergent Cold LatAm, la adopción de estos estándares internacionales forma parte de su estrategia para reducir el consumo de energía y agua, ampliar el uso de fuentes renovables y disminuir el impacto ambiental asociado a sus operaciones.
Infraestructura de alto desempeño ambiental en Colombia
La estrategia de Emergent Cold LatAm en Colombia marcó un precedente con la planta de Buga, que se convirtió en el primer proyecto inmobiliario certificado EDGE Zero Carbon del país, un reconocimiento que acredita edificaciones capaces de alcanzar los más altos estándares internacionales de eficiencia energética y desempeño ambiental. Durante su diseño y construcción, la instalación logró reducir en un 56 % el consumo de energía, en un 51 % el consumo de agua y en un 64 % la energía incorporada en los materiales, para posteriormente operar con emisiones netas de carbono iguales a cero.
A este hito se suma ahora la planta de Girón, que obtuvo recientemente la certificación EDGE Zero Carbon, fortaleciendo la estrategia de la compañía para desarrollar infraestructura cada vez más eficiente para el almacenamiento de alimentos refrigerados y congelados en Colombia. La instalación alcanzó ahorros del 50 % en energía, 39 % en agua y 82 % en energía incorporada en los materiales.
La planta de Funza, la mayor de la compañía en el país, cuenta con la certificación LEED Zero Energy, que reconoce edificaciones capaces de equilibrar su consumo anual de energía mediante fuentes renovables. En 2026, esta instalación culminó una expansión y obtuvo además la certificación EDGE Advanced, con ahorros del 44 % en energía, 54 % en agua y 48 % en energía incorporada en los materiales. Este reconocimiento complementa la estrategia de la compañía al incorporar diferentes estándares internacionales orientados a mejorar el desempeño ambiental de la infraestructura especializada para la industria alimentaria.
En Colombia, esta estrategia continúa avanzando como parte del plan de expansión de la compañía, que actualmente opera siete bodegas en Buga, Cartagena, Funza/Bogotá y Girón/Bucaramanga; próximamente iniciará operaciones en una nueva instalación en Cali y evalúa futuras inversiones en Medellín y Barranquilla.
Una estrategia regional en gestión ambiental
Los avances alcanzados en Colombia hacen parte de una estrategia que Emergent Cold LatAm desarrolla en los 11 países donde tiene presencia. Actualmente, la compañía cuenta con 24 instalaciones certificadas bajo los estándares EDGE o LEED, incluidas nueve con certificación cero carbono.
Durante 2025, la compañía incrementó en 394 % el consumo de energía solar, mientras la capacidad instalada de sus paneles pasó de 11,9 MW a 19,9 MW. En el mismo periodo, redujo en 23 % sus emisiones totales de gases de efecto invernadero, pese al crecimiento de 52 % registrado en su capacidad operativa.
“La transformación de la infraestructura para alimentos ya comenzó. El reto ahora es que cada nueva inversión eleve el estándar: más eficiencia energética, mayor uso de fuentes renovables y menos emisiones. Colombia tiene la oportunidad de seguir fortaleciendo su infraestructura para alimentos refrigerados y congelados bajo parámetros que ya están marcando el rumbo de la industria en América Latina y el mundo”, concluyó Ventocilla.