La prevención y la protección financiera claves para fortalecer la resiliencia del campo colombiano
En un contexto en el que la variabilidad climática hace cada vez más frecuentes los eventos extremos, prepararse para los efectos tanto del fenómeno de El Niño como de La Niña se ha convertido en una prioridad para el sector agropecuario. Sequías prolongadas, exceso de lluvias, inundaciones o alteraciones en los ciclos productivos pueden comprometer la estabilidad económica de miles de productores, por lo que la prevención y la gestión del riesgo son hoy más importantes que nunca.
Las cifras reflejan la magnitud del desafío que representa la variabilidad climática para el campo colombiano. Durante el último episodio del fenómeno de El Niño, el Ministerio de Agricultura reportó cerca de 45.700 hectáreas de cultivos afectadas, principalmente por déficit hídrico y heladas. Por su parte, durante la temporada de lluvias asociada al fenómeno de La Niña se registraron más de 176.000 hectáreas agropecuarias afectadas y alrededor de 46.000 productores impactados por inundaciones y exceso de precipitaciones.
Estos escenarios evidencian la importancia de fortalecer la prevención, la planificación y el acceso a herramientas de respaldo que contribuyan a reducir el impacto de los eventos climáticos sobre la productividad y el bienestar de las familias rurales. Ante estos escenarios, Seguros Bolívar hace un llamado a fortalecer la cultura de la prevención, entendiendo que la gestión del riesgo comienza mucho antes de que ocurra una emergencia.
“La agricultura depende de factores que muchas veces están fuera del control de los productores. Si bien no es posible evitar los efectos del clima, sí es posible prepararse para afrontarlos con mayor tranquilidad mediante prácticas preventivas, información oportuna y herramientas de protección financiera que permitan responder con mayor rapidez cuando ocurre un evento climático”, señala Alvaro Carrillo, presidente de Seguros Bolívar.
Recomendaciones para prepararse frente a los fenómenos climáticos
El fenómeno de El Niño suele estar asociado con una disminución de las lluvias y un aumento de las temperaturas, condiciones que incrementan el riesgo de sequías, incendios forestales y estrés hídrico para los cultivos. Por su parte, La Niña se caracteriza por un incremento en las precipitaciones, lo que puede generar inundaciones, deslizamientos y afectaciones en la productividad agrícola. Entre las acciones que pueden ayudar a reducir el impacto de estos eventos se encuentran:
- Hacer seguimiento permanente a los pronósticos y alertas emitidos por las autoridades meteorológicas.
- Implementar prácticas de manejo eficiente del agua para enfrentar periodos de sequía o exceso de lluvias.
- Revisar y fortalecer los sistemas de drenaje e irrigación según las necesidades del cultivo.
- Planificar oportunamente las labores agrícolas considerando las condiciones climáticas esperadas.
- Evaluar mecanismos de protección financiera que permitan responder con mayor rapidez ante eventos extremos.
La innovación como aliada de la resiliencia del agro
Como parte de su compromiso con el desarrollo sostenible del campo colombiano, Seguros Bolívar ha impulsado soluciones innovadoras que buscan complementar las estrategias tradicionales de gestión del riesgo.
Una de ellas son los seguros paramétricos, un modelo que funciona a partir de indicadores climáticos previamente establecidos, como los niveles de precipitación por exceso o por déficit. Cuando estos parámetros alcanzan los umbrales, la indemnización se activa de manera automática, sin necesidad de realizar peritajes individuales sobre cada cultivo. Esto permite ofrecer respuestas más ágiles y transparentes para los productores.
Bajo este enfoque se desarrollaron Café Seguro y Cacao Seguro para acompañar a los caficultores y cacaocultores frente a las variaciones extremas que pueden afectar el desarrollo de sus cultivos. Su propósito es brindar mayor estabilidad financiera a las familias productoras y fortalecer su capacidad de adaptación frente a un clima cada vez más variable.
Diversos organismos internacionales han resaltado la importancia de activar mecanismos de aseguramiento agrícola antes de que se materialicen fenómenos como El Niño, con el fin de fortalecer la resiliencia del sector agropecuario y reducir las pérdidas económicas derivadas de eventos climáticos extremos.
Para Seguros Bolívar, proteger el campo va más allá de responder cuando ocurre una emergencia. Significa acompañar a los productores para que puedan anticiparse a los riesgos, tomar decisiones informadas y contar con herramientas que les permitan seguir sembrando confianza, productividad y bienestar para el país.