Durante años, las decisiones relacionadas con inteligencia artificial han estado concentradas en áreas de tecnología, innovación o cumplimiento. Sin embargo, una nueva tendencia identificada por el Estudio de Tendencias de HR 2026 de Buk, software integral de Recursos Humanos muestra que las organizaciones están avanzando hacia modelos más participativos, donde los colaboradores también tienen voz
Durante años, las decisiones relacionadas con inteligencia artificial han estado concentradas en áreas de tecnología, innovación o cumplimiento. Sin embargo, una nueva tendencia identificada por el Estudio de Tendencias de HR 2026 de Buk, software integral de Recursos Humanos muestra que las organizaciones están avanzando hacia modelos más participativos, donde los colaboradores también tienen voz en la forma en que estas herramientas son diseñadas, implementadas y supervisadas.
La tendencia, denominada gobernanza colaborativa de la inteligencia artificial, surge en un contexto en el que los algoritmos participan cada vez más en procesos relacionados con selección, evaluación de desempeño, compensaciones y movilidad interna. Frente a este escenario, las empresas comienzan a reconocer que la adopción exitosa de estas tecnologías depende tanto de sus capacidades técnicas como de la confianza que generan entre las personas.
De acuerdo con el estudio, este enfoque propone que los trabajadores no sean únicamente receptores de decisiones automatizadas, sino que participen activamente en la construcción de los criterios, procesos y mecanismos que regulan el uso de la inteligencia artificial dentro de las organizaciones. El objetivo es promover una adopción más transparente, comprensible y alineada con las necesidades reales de los equipos.
La investigación señala que este modelo se sustenta en tres pilares: la supervisión ética y técnica de los sistemas, la participación de los colaboradores en el diseño y evaluación de las herramientas, y la transparencia respecto al funcionamiento de los algoritmos y las decisiones que estos apoyan.
En la práctica, esto se traduce en la creación de espacios de diálogo donde líderes, especialistas en tecnología y colaboradores puedan revisar conjuntamente el impacto de estas herramientas antes de su implementación. Más que establecer lineamientos desde áreas aisladas, las organizaciones están avanzando hacia esquemas que integran distintas perspectivas para fortalecer la confianza y la legitimidad de las decisiones apoyadas por inteligencia artificial.
El estudio también advierte que, a medida que la IA adquiere un rol más relevante en la gestión de personas, aspectos como la explicabilidad de los sistemas, la posibilidad de supervisión humana y la participación de los equipos serán determinantes para su adopción sostenible en el largo plazo.
Más allá de automatizar tareas o mejorar procesos, el verdadero desafío de la inteligencia artificial será construir organizaciones capaces de combinar la eficiencia de la tecnología con el criterio, la experiencia y el juicio humano. En ese equilibrio estará gran parte del éxito de la transformación del trabajo durante los próximos años.















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