Pagos transfronterizos 3.0: las fintech están transformando el envío de remesas en Colombia y el mundo
En 2024, Colombia recibió más de US$11.800 millones en remesas, el valor más alto de su historia, equivalente a cerca del 3% del PIB nacional, según datos del Banco de la República. Este flujo constante de dinero proveniente del exterior sigue siendo un soporte esencial para millones de hogares colombianos, pequeños empresarios y un motor para el consumo interno.
Las fintech y las nuevas tecnologías de pago digital están redefiniendo este ecosistema. Soluciones basadas en blockchain, pagos instantáneos y billeteras digitales han hecho que enviar dinero desde cualquier parte del mundo sea cada vez más rápido, seguro y económico. A nivel global, el mercado de remesas digitales se proyecta que crezca a una tasa anual del 16,7% hasta 2030, alcanzando los US$60.051 millones, según Grand View Research.
Sin embargo, Lucas Souza, gerente de innovación de Kuvasz Solutions compañía especializada en soluciones tecnológicas para el sector financiero y de pagos, el crecimiento del sector no solo se explica por la tecnología, sino también por el cambio en las expectativas de los usuarios. “Quienes envían dinero al país buscan velocidad en la transferencia, transparencia en las tarifas y seguridad en la entrega, sin intermediarios costosos ni procesos complejos. Así mismo, se observa una tendencia creciente hacia plataformas que ofrezcan valor agregado, como recompensas por uso frecuente, tipos de cambio competitivos o servicios integrados que permitan pagar facturas o recargar cuentas desde el exterior”, comentó el experto.
Igualmente, para el usuario actual ya no es suficiente saber que su dinero llegue, si no que desea conocer cómo, cuándo y a qué precio. Ahora, los factores que verdaderamente marcan la diferencia en los pagos transfronterizos son la experiencia digital y la transparencia. El desafío consiste en conseguir una operación tan fluida y fiable como una transacción local, pero a nivel mundial, algo en lo que las fintech han venido innovando y ofreciendo solución a las personas, siendo un gran impulsor en el crecimiento del mercado de remesas, puntualizó Souza.
Las remesas también, de acuerdo con el Banco Caja Social, se han vuelto también un soporte esencial para la estabilidad económica de los pequeños emprendedores en Colombia. Dado que estos recursos sirven como puente adicional de financiación que posibilita cubrir los costos operativos, invertir en mejoras y sostener la competitividad en situaciones económicas variables. Las remesas funcionan como un colchón, brindando apoyo económico en períodos de escasa liquidez y ayudando a mantener sus negocios, robustecer sus operaciones y afrontar con más resiliencia los desafíos del mercado.
Además, las remesas fomentan los ODS, los trabajadores migrantes “son motores silenciosos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible”. Colaboran en la eliminación de la pobreza, el trabajo digno, la educación, el fortalecimiento de las mujeres y la disminución de desigualdades.
Finalmente, las compañías financieras, como las fintech y los bancos tradicionales, tienen el desafío de generar confianza, disminuir los gastos operativos y optimizar la experiencia del usuario en este nuevo contexto de pagos transfronterizos 3.0. La clave no radica únicamente en transferir dinero, sino en generar valor en torno al envío, conectando a las personas y emprendedores colombianos con soluciones que les faciliten administrar sus recursos de una manera más eficaz, ahorrar y planificar desde cualquier rincón del planeta. Y así, continuar aportando por ejemplo a desigualdades económicas que impactan en los ODS.
