La llegada de la prima de mitad de año marca tradicionalmente uno de los momentos de mayor dinamismo para el comercio colombiano. Viajes, tecnología, educación, mejoras para el hogar y gastos familiares suelen concentrar una parte importante del consumo durante esta temporada. Sin embargo, el comportamiento de los consumidores está evolucionando: más que gastar el
La llegada de la prima de mitad de año marca tradicionalmente uno de los momentos de mayor dinamismo para el comercio colombiano. Viajes, tecnología, educación, mejoras para el hogar y gastos familiares suelen concentrar una parte importante del consumo durante esta temporada. Sin embargo, el comportamiento de los consumidores está evolucionando: más que gastar el ingreso adicional de forma inmediata, muchos buscan conservar liquidez y distribuir mejor sus recursos para enfrentar los compromisos financieros del segundo semestre.
Esta tendencia cobra relevancia en un contexto donde el acceso al crédito formal sigue siendo limitado para una parte importante de la población. De acuerdo con el más reciente Reporte de Inclusión Financiera, aunque el 96,3 % de los adultos colombianos cuenta con al menos un producto financiero, únicamente el 35,5 % tiene acceso a productos de crédito dentro del sistema formal.
Para Daniel Garzón, CEO de Creditop, la infraestructura que hace posible la financiación en el punto de compra, esta realidad está transformando la forma en que las personas toman decisiones de compra: “La prima sigue siendo un importante motor de consumo, pero lo que estamos viendo es que los consumidores son cada vez más estratégicos con el uso de esos recursos. Muchas personas prefieren conservar parte de su liquidez para atender otros compromisos durante el segundo semestre y financiar aquellas compras que pueden distribuir en el tiempo de forma responsable”.
En respuesta a este comportamiento, los modelos de financiación integrados directamente en el proceso de compra han ganado protagonismo. Estas soluciones permiten que los consumidores accedan a diferentes alternativas de crédito ofrecidas por entidades financieras, fintechs o cooperativas desde el mismo punto de venta, sin procesos complejos ni la necesidad de contar con una tarjeta de crédito.
La tendencia también está generando beneficios para los comercios. Según datos de la misma plataforma tecnológica, los negocios que incorporan opciones de financiación inmediata pueden incrementar sus ventas hasta en un 25 %, mientras que en algunas categorías los crecimientos alcanzan niveles cercanos al 40 %. Adicionalmente, el ticket promedio puede aumentar hasta un 50 %, ya que los consumidores cuentan con mayor flexibilidad para acceder a productos o servicios de mayor valor.
Las categorías que más están aprovechando esta dinámica durante la temporada de mitad de año incluyen tecnología, turismo, educación, salud y hogar, sectores que suelen registrar una mayor demanda impulsada por la prima y las vacaciones.
Durante años el foco de las temporadas comerciales estuvo puesto en los descuentos. Sin embargo, diversos análisis, como los de la firma Phoenix Strategy Group, advierten que el uso de rebajas afecta los márgenes de los negocios al exigir mayores volúmenes de venta para mantener los mismos niveles de ganancias.
“Hoy vemos una realidad diferente: los consumidores valoran tanto el precio como la posibilidad de administrar mejor su flujo de caja. Por eso, facilitar el acceso a opciones de pago flexibles se está convirtiendo en un factor determinante para concretar una compra”, agrega Garzón.
De cara al segundo semestre, expertos del sector consideran que la flexibilidad financiera continuará ganando relevancia en las decisiones de consumo. En un entorno donde los hogares buscan equilibrar sus gastos y preservar liquidez, ofrecer alternativas que faciliten el acceso a bienes y servicios podría convertirse en una de las principales ventajas competitivas para el comercio colombiano.















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