De acuerdo con cifras de Camacol, entre el 36 % y el 40 % de las viviendas en Colombia se han construido de manera informal, sin cumplir estándares técnicos adecuados de habitabilidad, lo que se traduce en déficits cualitativos asociados a materiales inadecuados, riesgos estructurales y limitaciones en servicios básicos. Frente a este panorama, el proyecto
De acuerdo con cifras de Camacol, entre el 36 % y el 40 % de las viviendas en Colombia se han construido de manera informal, sin cumplir estándares técnicos adecuados de habitabilidad, lo que se traduce en déficits cualitativos asociados a materiales inadecuados, riesgos estructurales y limitaciones en servicios básicos.
Frente a este panorama, el proyecto Construya, implementado por Swisscontact en Colombia en articulación con el SENA, y en Perú junto a Sencico y Capeco, con el financiamiento de la Fundación Hilti, se ha enfocado en promover prácticas de construcción seguras, saludables y sostenibles para transformar la autoconstrucción informal, donde las edificaciones suelen presentar condiciones precarias y altos niveles de riesgo. En territorios como Lima, se estima que más de 700.000 personas viven expuestas a amenazas asociadas a desastres naturales, una realidad que la iniciativa busca mitigar mediante el fortalecimiento de capacidades técnicas.
“Desde Swisscontact estamos apostando por mejorar la calidad y seguridad de la vivienda en Colombia, llevando conocimiento técnico y prácticas sostenibles a quienes están directamente involucrados en la construcción. Para lograrlo, las alianzas con actores del sector, como PROCEMCO, son clave, porque nos permiten llegar a empresas, maestros de obra y otros eslabones de la cadena, y dejar capacidades instaladas en los territorios”, afirmó Enrique Maruri, director de Swisscontact Colombia.
El proyecto Construya, enruta su propósito en tres ejes fundamentales: un modelo de capacitación para formar a maestros de obra en buenas prácticas constructivas para disminuir el riesgo de las viviendas, la sensibilización de las familias y un enfoque sistémico que colabora con fabricantes, distribuidores, instituciones de formación, municipios y centros de innovación. Este enfoque reconoce que los maestros de obra son figuras centrales, pues influyen en la compra de más del 60% de los materiales de construcción a través de ferreterías de barrio.
Según registros del COPNIA, en Colombia hay más de 65.000 maestros de obra con matrícula profesional vigente y de acuerdo con el DANE, el sector construcción emplea cerca de 1,6 millones de personas, dentro de las cuales se encuentran maestros de obra formales y empíricos, especialmente vinculados a procesos de autoconstrucción e informalidad. Esta realidad refuerza la importancia de fortalecer la capacitación técnica y la adopción de buenas prácticas en la cadena de la construcción.
En el marco de este encuentro, se estableció un compromiso donde PROCEMCO actúa como articulador clave. El objetivo es que las empresas asociadas integren las metodologías de capacitación de Swisscontact en sus planes comerciales y de responsabilidad social. Esta colaboración busca institucionalizar la formación técnica para impactar el déficit cualitativo de vivienda en Colombia, asegurando que el modelo de calidad y sostenibilidad se mantenga a largo plazo en el mercado.
“Como gremio, creemos que el crecimiento del sector debe traducirse en mejores prácticas y en una mejora real de la calidad de la vivienda en el país. La alianza con Swisscontact nos permite trabajar de manera directa con las empresas del sector para incorporar estándares técnicos, fortalecer capacidades y aportar de forma concreta a la reducción del déficit cualitativo de vivienda, especialmente en los procesos de construcción progresiva”, afirmó Diego Jaramillo, gerente técnico de PROCEMCO.
En un escenario de reactivación del sector construcción, iniciativas como Construya plantean un enfoque distinto al debate tradicional sobre vivienda: avanzar no solo en cantidad, sino en calidad, seguridad y estándares técnicos para la construcción progresiva. La apuesta por profesionalizar la autoconstrucción y llevar buenas prácticas al mercado abre una ruta concreta para reducir riesgos estructurales y fortalecer la vivienda como un activo de desarrollo social y económico en el país.















Leave a Comment
Your email address will not be published. Required fields are marked with *