El miedo a los impuestos le está costando dinero a los colombianos a la hora de invertir
Con la cercanía de los vencimientos para declarar renta, muchos colombianos vuelven a hacerse la misma pregunta: ¿invertir mi dinero me va a traer un dolor de cabeza fiscal? El temor a lo desconocido lleva a que buena parte de los ahorradores prefiera dejar su dinero quieto, mientras la inflación erosiona su poder adquisitivo día a día. Sin embargo, entender cómo funcionan los impuestos asociados a las inversiones (y en particular los beneficios tributarios de los CDT) puede marcar una diferencia real en el bolsillo de cualquier persona.
De acuerdo con datos de MejorCDT, la plataforma que desde hace cinco años conecta a los colombianos con las mejores rentabilidades del mercado y que ya ha acompañado a más de 550.000 personas en sus decisiones de inversión, un porcentaje significativo de sus usuarios consulta explícitamente temas tributarios antes de decidir dónde invertir. La declaración de renta es, por mucho, la principal duda de los usuarios, seguida por el 4×1000.
“La incertidumbre sobre cómo liquidar y reportar las ganancias suele paralizar por completo las decisiones de ahorro. Las personas tienden a asumir que el impacto fiscal será mucho más costoso y complejo de lo que realmente es, y prefieren la inacción antes que arriesgarse a cometer un error. Ese desconocimiento termina costando más que los impuestos mismos”, explica Omar Casas, Gerente General de MejorCDT.
No todas las inversiones se comportan igual frente a los impuestos
Antes de comparar opciones, conviene tener presente que los rendimientos generados por inversiones como CDTs, cuentas de ahorro, fondos de inversión, acciones o inmuebles hacen parte de las llamadas rentas de capital. En la mayoría de los casos, estos ingresos cuentan para determinar si una persona debe declarar renta y están sujetos a retención en la fuente como anticipo del impuesto.
“Por eso no basta con fijarse en la rentabilidad que promete una inversión. También es importante entender cómo funciona su tratamiento tributario, porque eso influye en el rendimiento real que finalmente recibe el inversionista”, explica Omar Casas, gerente general de MejorCDT.
Aunque todas estas alternativas generan obligaciones tributarias, no lo hacen de la misma manera. Mientras que en productos como los fondos de inversión o la renta variable el tratamiento puede depender de la composición de los rendimientos, y en la finca raíz se suman costos como el impuesto predial y una posible tributación sobre la venta del inmueble, en los CDTs el esquema suele ser más simple y predecible: desde el inicio se conoce la tasa pactada, el plazo y la retención aplicable, lo que facilita calcular la rentabilidad esperada y comparar entre distintas opciones.
Cómo se comporta el CDT frente a esos mismos criterios

Ahora bien, frente al componente inflacionario, explica MejorCDT que esa porción no se declara como ingreso gravado. En términos prácticos: “si un CDT generó, por ejemplo, $1.000.000 en intereses durante el año, y el componente inflacionario fijado para ese período es de 50%, solo $500.000 se declaran como renta gravable; el resto se resta como ingreso no constitutivo de renta. Este beneficio aplica a los rendimientos financieros de CDT y cuentas de ahorro, y también a la parte de renta fija dentro de un fondo de inversión colectivo, pero no a los dividendos ni a la ganancia por venta de acciones, ni a los ingresos por arriendo de un inmueble”.
Un buen momento para poner el dinero a rentar
Con la tasa de interés del Banco de la República en uno de sus niveles más altos de los últimos años y una inflación del 6,14% anual, dejar el dinero sin invertir implica perder poder adquisitivo y renunciar a una rentabilidad que difícilmente podrá recuperarse después. Más allá del impacto tributario, el verdadero reto hoy es elegir el CDT que mejor se adapte a las necesidades de cada persona.
“En lugar de preguntarse si vale la pena invertir, hoy la clave está en comparar las opciones disponibles y tomar una decisión informada. En MejorCDT reunimos en un solo lugar las tasas, plazos y condiciones de diferentes entidades financieras para que cada usuario encuentre el CDT que más le conviene y pueda abrirlo de forma completamente digital”, señala Casas.
Además, resalta el experto que, aunque en el pasado ya se habían visto tasas de CDT igual de altas, no se había visto antes una rentabilidad real tan alta: la diferencia entre tasas que superan el 13% y una inflación del 6,14% deja un margen real que pocas veces se había alcanzado.