Así afectará su bolsillo el aumento de la tasa de interés al 12,25 %
Si está pagando una tarjeta, tiene un préstamo de libre inversión o piensa financiar un carro, un electrodoméstico o un gasto familiar, hay una cifra que debe mirar con atención: 12,25 %.
El Banco de la República aumentó el 30 de septiembre su tasa del 12 % al 12,25 %. El movimiento fue de 0,25 puntos, pero mirar solo ese cambio es quedarse corto: Colombia terminó 2025 con una tasa de 9,25 % y, en nueve meses, el incremento acumulado ya suma tres puntos porcentuales.
Eso no quiere decir que desde este 1 de octubre todas las cuotas hayan subido ni que los bancos puedan agregar automáticamente 0,25 puntos a una deuda vigente. Lo que cambia es el escenario: el dinero seguirá caro y quien necesite endeudarse tendrá que hacer mejor las cuentas.
“Para una familia, el problema no es solo el aumento de esta semana, sino cuánto se ha encarecido el dinero durante el año. Si una parte mayor del ingreso termina en intereses, queda menos plata para mercado, servicios, transporte, educación, ahorro o un imprevisto. La pregunta ya no es solo si le prestan, sino cuánto va a terminar pagando”, explica Claudia Ximena Flórez, docente de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de San Buenaventura, Bogotá
12,25 % en BanRep y 19,06 % en consumo: ¿entonces el crédito subió o bajó?
Aquí aparece una cifra que puede confundir. Mientras el Banco acaba de subir su tasa a 12,25 %, la Superintendencia Financiera fijó para octubre el interés bancario corriente de consumo y ordinario en 19,06 % efectivo anual, por debajo del 19,49 % de septiembre. El límite de usura también bajó, de 29,24 % a 28,59 %.
No hay contradicción. El 19,06 % se calculó con tasas que las entidades ya habían cobrado entre finales de agosto y el 18 de septiembre, antes de la decisión del Emisor. Por eso no es correcto decir que todos los créditos amanecieron 0,25 puntos más caros. El efecto puede aparecer gradualmente y variar según el banco, el producto, el plazo y el perfil del cliente.
La razón de fondo está en la inflación. En agosto, el costo de vida aumentó 6,24 % anual, según el DANE, frente a una meta de largo plazo de 3 %. El Banco informó además que las expectativas de los analistas para diciembre aumentaron a 6,8 %.
“Una cuota baja puede dar tranquilidad, pero no significa un crédito barato. Antes de aceptar una oferta hay que mirar la tasa efectiva anual, el plazo, los seguros y cuánto se habrá pagado al final. Extender demasiado el plazo puede aliviar el mes, pero encarecer la compra completa”, señala Flórez.
Si está pagando una deuda, esto es lo primero que debería revisar
Para quien ya está pagando un crédito, la primera pregunta es sencilla: ¿la tasa es fija o variable?
Si fue pactada a tasa fija, la decisión del Banco no significa que la entidad pueda sumarle automáticamente 0,25 puntos. Si es variable, el comportamiento dependerá del indicador definido en el contrato y de cada cuánto se actualice.
En vivienda también hay diferencias. En un crédito en UVR, el valor en pesos puede cambiar porque esa unidad se mueve con la inflación; no significa que la cuota haya aumentado directamente por la decisión del 30 de septiembre. Con las tarjetas tampoco conviene generalizar: las entidades manejan tasas distintas según el producto, la operación y el plazo.
Para quien piensa pedir dinero ahora, el consejo es comparar varias ofertas y no quedarse con la cuota mensual. Conviene preguntar cuánto le prestan, cuál es la tasa efectiva anual, cuánto pagará cada mes y cuánto terminará entregando al banco. Seguros y otros cobros también cuentan.
Las empresas enfrentan una cuenta similar. Un negocio que necesita financiar inventario, maquinaria, proveedores o una expansión debe revisar si el proyecto sigue siendo rentable después de pagar el crédito.
“Para una empresa, especialmente una pyme, una deuda más costosa puede reducir el dinero disponible para inventarios, proveedores, contratación o crecimiento. No significa dejar de invertir, pero sí que cada proyecto debe justificar mejor el costo de financiarse. Cuidar el flujo de caja es hoy tan importante como buscar nuevas ventas”, concluye Flórez.
La señal va más allá del cuarto de punto anunciado esta semana. La tasa pasó de 9,25 % a 12,25 % durante 2026. Si ya tiene una deuda, revise qué tasa contrató antes de asumir que su cuota aumentará. Y si piensa pedir un nuevo préstamo, compare el costo total y no solo una mensualidad que parezca cómoda.