Amor y Amistad mueve más de $1,2 billones y desafía la logística de las empresas colombianas
El Día del Amor y la Amistad se ha convertido en uno de los momentos clave para el comercio colombiano. Según Fenalco, durante el fin de semana central de esta celebración se movilizan más de $1,23 billones en transacciones, mientras las ventas del comercio minorista y de servicios pueden aumentar hasta un 30% frente a un fin de semana habitual. Detrás de este comportamiento existe otro desafío menos visible para el consumidor como el garantizar que millones de productos, regalos y pedidos lleguen a tiempo.
Para comercios, emprendimientos y marcas, la temporada concentra una mayor demanda de categorías como chocolates, ropa, accesorios, flores y experiencias. De acuerdo con la encuesta de Amor y Amistad de Fenalco de 2025, ocho de cada diez colombianos tenían previsto celebrar la fecha, lo que convierte este periodo en un verdadero termómetro para la capacidad de respuesta de las empresas.
“Detrás de cada regalo que llega a tiempo existe una cadena de decisiones, tecnología, personas y procesos que muchas veces el consumidor no ve. En temporadas como Amor y Amistad, la logística adquiere un papel fundamental porque las empresas no solamente están movilizando productos, están ayudando a cumplir una promesa entre quien envía y quien recibe. La capacidad de anticiparse a la demanda, tener trazabilidad y responder con agilidad se convierte en un elemento diferencial para cualquier negocio”, explica Juan Carlos Fajardo, Gerente Courier de Grupo TCC.
El crecimiento de las compras digitales también ha cambiado la manera en que las empresas deben prepararse para estas temporadas. Ya no se trata únicamente de contar con vehículos o centros de distribución suficientes; la logística requiere anticipar volúmenes, planificar inventarios, optimizar rutas, ofrecer información en tiempo real y responder rápidamente ante cambios en la demanda.
Para las MiPymes, esta capacidad puede ser especialmente relevante, pues una buena experiencia de entrega puede influir directamente en la percepción que el consumidor tiene de su negocio.
En este escenario, fechas comerciales como Amor y Amistad funcionan como un verdadero termómetro de la capacidad logística de las empresas. El aumento de pedidos en periodos específicos obliga a los negocios a identificar con anticipación sus productos de mayor rotación, establecer fechas de corte, preparar inventarios y contar con aliados que puedan acompañar los picos de demanda sin afectar la experiencia del cliente.
De esta manera, la logística se convierte en uno de los factores que pueden marcar la diferencia durante las temporadas de alta demanda. Para las empresas, anticiparse al comportamiento del consumidor, contar con trazabilidad y responder con agilidad ya no representa únicamente una ventaja operativa, sino parte de la experiencia que construyen con sus clientes.