Bogotá registró más de 38.000 reportes de accidentalidad escolar
Con el regreso a clases de los colegios de calendario A y la proximidad del inicio de un nuevo año académico para las instituciones de calendario B, miles de niños y jóvenes retoman una rutina que va mucho más allá de las aulas. Entrenamientos deportivos, jornadas recreativas, excursiones, convivencias y desplazamientos hacen parte de la experiencia educativa y, aunque son fundamentales para su desarrollo, también implican una mayor exposición a situaciones inesperadas.
En Bogotá, durante 2025 se registraron más de 38.000 reportes en accidentalidad escolar, lo que representó un incremento del 29 % frente al año anterior. Además, los niños entre 8 y 12 años concentraron el 52 % de los casos, una realidad que pone sobre la mesa la necesidad de que familias e instituciones conozcan los mecanismos disponibles para actuar de manera oportuna y mitigar las consecuencias económicas de un accidente.
“Los niños y jóvenes pasan buena parte de sus días entre el colegio, actividades deportivas, espacios recreativos y otros escenarios propios de su formación. En ese contexto, un accidente puede ocurrir en cualquier momento y traer consigo gastos médicos que muchas familias no tienen contemplados. Contar con un respaldo adecuado permite actuar oportunamente, acceder a la atención necesaria y evitar que un incidente termine afectando significativamente la economía del hogar o el proceso académico del estudiante”, afirma Camilo Rodríguez, vicepresidente Técnico de HDI Seguros Colombia.
En ese sentido, el experto explica tres razones por las que contar con un seguro de accidentes personales puede ser especialmente relevante en el entorno educativo:
- Permite responder ante gastos médicos inesperados: incluso un incidente aparentemente menor puede requerir consultas especializadas, exámenes diagnósticos, procedimientos, medicamentos o terapias de recuperación. Este tipo de seguros pueden cubrir esos costos, evitando que recaigan completamente sobre el presupuesto familiar.
- Brinda protección más allá del entorno escolar: algunos seguros de accidentes personales ofrecen coberturas que acompañan al estudiante en distintos escenarios, como competencias, entrenamientos, actividades extracurriculares, o viajes. Dependiendo de las condiciones de la póliza, esta protección puede tener alcance nacional e incluso internacional, permitiendo responder ante eventualidades que ocurran fuera del colegio.
- Ofrece respaldo frente a situaciones que pueden afectar la estabilidad familiar: algunos accidentes pueden derivar en incapacidades permanentes, procesos prolongados de recuperación o, en los casos más graves, la pérdida de la vida. Ante estos escenarios, determinadas pólizas contemplan indemnizaciones y beneficios adicionales que ayudan a mitigar el impacto económico y a proteger la continuidad educativa.
Bajo este contexto, HDI Seguros Colombia cuenta con su póliza de Accidentes Personales Juveniles, diseñada para brindar respaldo a niños y jóvenes ante imprevistos que puedan ocurrir en distintos espacios de su vida cotidiana. La solución contempla gastos médicos por accidente de hasta $10 millones, según el plan contratado, así como indemnización por muerte accidental, invalidez permanente y reembolso de matrícula en casos graves. Además, incluye beneficios como atención de urgencias odontológicas derivadas de accidentes, protección internacional y orientación psicológica.
Actualmente, la compañía protege a estudiantes de más de 300 instituciones a través de esta póliza y ha gestionado más de 2800 siniestros a junio de 2026. Las primas cuestan en promedio $23.000, según el plan contratado, lo que permite acceder a distintos niveles de cobertura de acuerdo con las necesidades de cada individuo e institución.