El Instituto Nacional de Cancerología no atenderá más pacientes de FAMISANAR
El Instituto Nacional de Cancerología, informa a la opinión pública, a los pacientes y sus familias, frente a la situación contractual con FAMISANAR, lo siguiente: La relación contractual entre las partes finalizó por el vencimiento establecido en el contrato el 31 de julio de 2026. Una vez cumplido dicho término, se adelantaron conversaciones orientadas a la posibilidad de establecer un nuevo acuerdo contractual; sin embargo, no fue posible concretar las condiciones necesarias para suscribir un nuevo contrato; en consecuencia, la finalización de la relación contractual no obedeció a una decisión unilateral del Instituto de terminar anticipadamente el contrato, sino al vencimiento del plazo contractual pactado y a la imposibilidad de alcanzar un nuevo acuerdo entre las partes.
La atención de los Pacientes de FAMISANAR se ha mantenido activa y no ha sido suspendida como consecuencia de la finalización del contrato. A pesar del vencimiento del vínculo contractual, el Instituto ha continuado atendiendo a los pacientes de FAMISANAR que ya se encontraban previamente agendados, población que asciende aproximadamente a 2.500 usuarios. De igual manera, se ha mantenido la programación de estos pacientes y los servicios previamente agendados se han venido prestando con normalidad y garantizando la continuidad de su atención para evitar afectaciones en la evolución de su enfermedad.
Esta responsabilidad cobra especial relevancia en el contexto de la atención oncológica, en la que la oportunidad, continuidad y seguimiento de los servicios de salud son fundamentales para los pacientes.
El INC reconoce la preocupación que esta situación puede generar, especialmente en pacientes que atraviesan procesos de diagnóstico o tratamiento oncológico, y reitera su compromiso con una atención humanizada, segura, oportuna y de alta calidad.
El instituto reitera su compromiso con los pacientes y sus familias y continuará actuando con responsabilidad, transparencia y dentro del marco de sus competencias, procurando que las situaciones contractuales y financieras entre las entidades no desconozcan la prioridad que representa la atención de las personas con cáncer.