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Salud 28 Oct 2025 Por

Hombres mayores de 35 años con mayor riesgo de muerte súbita

En un contexto donde más del 51% de los colombianos realiza actividad física de forma regular, instituciones médicas, deportólogos y especialistas en salud cardiovascular hacen un llamado urgente a la prevención frente al riesgo de muerte súbita asociada al ejercicio intenso, especialmente en personas aparentemente sanas y activas.

Aunque se trata de un evento poco frecuente, su aparición repentina lo convierten en una preocupación legítima dentro del ámbito médico. En la mayoría de los casos, estos episodios están vinculados con enfermedades cardiovasculares no diagnosticadas, que pueden permanecer asintomáticas durante años y manifestarse únicamente durante la práctica de ejercicio vigoroso.

“Muchos de estos casos ocurren en personas que entrenan con frecuencia, pero nunca han sido valoradas médicamente. Nuestra labor como especialistas en medicina del deporte es detectar factores de riesgo antes de que el ejercicio los active de forma inesperada”, explica la Dra. Ana María Cardona, especialista en medicina deportiva de la Fundación Santa Fe de Bogotá.

¿Qué hay detrás de estos eventos?

La muerte súbita durante el ejercicio suele estar asociada a condiciones cardiovasculares no diagnosticadas, muchas veces silenciosas.

Uno de los principales factores de riesgo es la enfermedad coronaria aterosclerótica —una obstrucción silenciosa en las arterias del corazón que puede causar infartos sin previo aviso—, especialmente en hombres mayores de 35 años, donde representa la causa más común de muerte súbita relacionada con el esfuerzo.

El estudio MASS (Masters Athlete Screening Study) identificó que el 11,4% de los atletas de este grupo etario presentaban enfermedad cardiovascular, siendo la coronaria la más frecuente (7,9%), y que el 90% no tenía síntomas previos. Además, los hombres tienen entre 5 y 10 veces más riesgo de muerte súbita que las mujeres, incluso con niveles similares de actividad.

Otros factores de riesgo que pueden pasar desapercibidos incluyen: colesterol elevado, hipertensión arterial, diabetes tipo 2, antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular prematura y reincorporación al ejercicio tras largos periodos de inactividad.

También influyen aspectos como la deshidratación, el uso no supervisado de suplementos, la falta de descanso adecuado y la ausencia de progresión en los entrenamientos, que elevan significativamente el riesgo de complicaciones.

Estos hallazgos refuerzan la necesidad de una valoración médica preventiva, especialmente en adultos que planean iniciar, retomar o intensificar su actividad física. “Cuando la muerte súbita ocurre fuera del entorno hospitalario, las probabilidades de sobrevivir son muy bajas: la tasa de supervivencia en estos eventos extrahospitalarios es de apenas 5%. Una respuesta inmediata, la presencia de personal capacitado en RCP y el acceso a un desfibrilador externo automático (DEA) son factores determinantes para cambiar ese desenlace”, agrega la especialista.

¿Cómo prevenirla?

La prevención no comienza cuando empiezas a correr o entrenar, sino mucho antes: en el consultorio médico. Antes de inscribirte en una carrera, retomar tu rutina o aumentar tu nivel de exigencia, sigue estos pasos clave:

  1. Consulta con un especialista en medicina del deporte o un profesional capacitado en evaluación cardiovascular.
  2. Informa al profesional de salud sobre síntomas pasados y antecedentes familiares relacionados con estos eventos.
  3. Sigue un protocolo de evaluación de riesgo individualizado.
  4. Planifica cualquier actividad física o deportiva bajo supervisión médica, especialmente si se trata de ejercicio intenso.

Hoy existen instituciones médicas especializadas en medicina del deporte y salud cardiovascular, con equipos interdisciplinarios preparados para acompañar a las personas activas desde el primer paso, identificar riesgos silenciosos y construir planes de entrenamiento seguros, sostenibles y personalizados.

“Moverse es un acto de vida, pero hacerlo bien requiere conciencia. La muerte súbita nos recuerda que incluso quienes se sienten sanos pueden tener riesgos ocultos. Consultar con un especialista antes de entrenar no debería verse como un paso opcional, sino como una medida básica de cuidado. Conocer el estado de salud permite entrenar con confianza, reducir riesgos y hacer del ejercicio una herramienta segura para el bienestar”, concluye la Dra. Ana María Cardona.

 

 

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Autor

Alirio Aguilera

Alirio Aguilera, periodista bogotano egresado de la Universidad Central de Bogotá, especializado en periodismo económico en la Universidad de la Sabana y con magister en Relaciones Internacionales de la Pontificia Universidad Javeriana con amplia experiencia en medios de comunicación y también como docente de varias universidades y con gran experiencia como asesor de comunicaciones en el sector público y privado.

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