Tierralta cambia el fogón de leña por gas domiciliario por red
Para cientos de familias de Tierralta, cocinar ha significado encender un fogón de leña y respirar su humo todos los días. Con esta primera fase del proyecto de redes de gas, desarrollado en conjunto por Hocol, Colgas y la Alcaldía municipal, cientos de hogares del municipio podrán abrir la llave y recibir gas directamente en sus cocinas, las 24 horas. La red funciona con gas natural sintético (GNS), una mezcla de propano y aire que se comporta como el gas natural y se distribuye por red hasta cada vivienda, sin necesidad de un gasoducto conectado al Sistema Nacional de Transporte. Es una solución diseñada a la medida de las necesidades de cada territorio.
“Cada territorio necesita una solución energética ajustada a su realidad. Con el GNS, un municipio puede contar con gas por red sin esperar la llegada de un gasoducto troncal. Así llevamos energía de transición a territorios apartados y cerramos una brecha que las familias viven todos los días en su cocina”, afirmó Luis Felipe Ocampo, Gerente legal y de asuntos corporativos de Colgas.
El cambio se mide, ante todo, en salud. Las mujeres y los niños son los más expuestos al humo de la leña, porque pasan más tiempo junto al fogón. Según la Organización Mundial de la Salud, ese humo causa neumonía, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), cardiopatías y cáncer de pulmón. En Colombia, el Departamento Nacional de Planeación asoció la cocción con leña y carbón a 2.286 muertes en 2015 y estimó que ese año los costos por la mala calidad del aire en los hogares superaron los 3 billones de pesos.
El proyecto llega, además, a donde más se necesita. Córdoba es uno de los departamentos con mayor pobreza energética del país: el 29,05 % de sus hogares está en esa condición, frente al 20,6 % nacional, según el Ministerio de Minas y Energía. En Tierralta, la pobreza multidimensional medida por el DANE alcanza el 63,8 % y llega al 73,7 % en la zona rural dispersa.
Cada fogón de leña que se apaga le quita también presión al Parque Nacional Natural Paramillo, donde nacen los ríos Sinú y San Jorge. El IDEAM identifica a Tierralta como uno de los núcleos activos de deforestación del país, y en el segundo trimestre de 2025 la deforestación en Paramillo creció 25 % frente al mismo periodo de 2024. Aunque la ganadería y los cultivos ilícitos son los principales motores, la extracción de madera cerca de la represa de Urrá también figura entre las causas.
Con esta red, Tierralta demuestra que la transición energética también se construye desde los territorios, con soluciones ajustadas a sus necesidades. El reto ahora es que esta experiencia se repita en otros municipios de Córdoba donde aún no llegan los energéticos menos contaminantes.