El impacto de las microfinanzas va más allá del otorgamiento del crédito
Las microempresas desempeñan un papel relevante en la generación de ingresos y oportunidades laborales. Según el Informe de tejido empresarial de septiembre de 2026, publicado por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (MinCIT), los micronegocios incluidos en la medición ocuparon aproximadamente a 3,1 millones de personas durante el segundo trimestre de 2026, un 0,6 % más que en el mismo periodo del año anterior.
Detrás de esta cifra hay actividades productivas que representan una fuente de ingresos para muchas familias y que, en algunos casos, también generan empleo para otras personas. La continuidad y el desarrollo de estas actividades dependen de distintas condiciones, entre ellas, la posibilidad de responder a necesidades específicas, como adquirir herramientas para facilitar el trabajo diario, mejorar las instalaciones o ampliar la capacidad de producción y atención.
Comprender estas realidades permite dimensionar la importancia del acompañamiento financiero y del conocimiento de las necesidades productivas en las diferentes etapas de una microempresa. Las soluciones deben responder a las particularidades de cada actividad económica y a las condiciones de los territorios donde se desarrolla.
Esta perspectiva se refleja en la campaña “11 años tejiendo progreso”, con la que Banco Mundo Mujer celebra su aniversario número 11. A través de esta iniciativa, la entidad busca hacer realidad un sueño a cada uno de 11 clientes durante 2026, mediante apoyos orientados a responder a necesidades de sus actividades productivas y contribuir al desarrollo de sus negocios.
El recorrido ha comprendido diferentes regiones del país y sectores como la confección, la gastronomía, los servicios, el comercio, la producción de panela, la avicultura y la caficultura. La diversidad de estas actividades evidencia que las necesidades de las microempresas varían según su sector y contexto, y que atenderlas requiere conocer de cerca sus condiciones de trabajo y sus perspectivas de crecimiento.
“Para Banco Mundo Mujer, el progreso de un cliente se refleja en lo que logra construir con su actividad económica, es decir, mejorar sus ingresos, fortalecer su negocio, brindar oportunidades a su familia y, en muchos casos, generar trabajo para otras personas. Por eso, nuestra relación con los clientes va más allá de aprobar y desembolsar un crédito. Nuestro modelo de atención se fundamenta en la cercanía, el conocimiento de sus actividades productivas y el acompañamiento durante las diferentes etapas de sus negocios”, afirmó José Vicente Velasco Melo, presidente de Banco Mundo Mujer.
La iniciativa también ha permitido que los colaboradores de la entidad se acerquen a las realidades de sus clientes. Conocer los lugares donde desarrollan sus actividades productivas, escuchar sus experiencias y comprender las dificultades que enfrentan les permite reconocer con mayor claridad el alcance de su labor.
En este sentido, el impacto de las microfinanzas va más allá del otorgamiento de recursos. También está relacionado con la capacidad de comprender las necesidades de las microempresas y acompañar su evolución. Cuando una actividad productiva logra sostenerse y avanzar, sus efectos pueden trascender a sus propietarios y reflejarse en los ingresos familiares, las oportunidades laborales y la dinámica económica de las comunidades donde opera.
Durante lo que resta de 2026, Banco Mundo Mujer continuará con la campaña “11 años tejiendo progreso” con el propósito de hacer realidad un sueño para cada uno de los 11 clientes participantes y destacar el papel de las microempresas en el desarrollo económico y social de las familias y comunidades colombianas.