El sector industrial registró el sexto mes consecutivo de crecimiento
Análisis del Grupo de Investigaciones Económicas y de Mercados de Davivienda
La Copa Mundial de la FIFA, la expansión de las bases de clientes y el lanzamiento de nuevos productos respaldaron el crecimiento de las ventas del sector industrial colombiano en julio. En consecuencia, las empresas contrataron personal adicional y trataron de reconstruir sus inventarios de insumos mediante la adquisición de materias primas adicionales. Aunque la producción se expandió, el aumento reciente fue marginal, ya que las empresas satisficieron sus sólidas cifras de pedidos mediante productos almacenados.
Los indicadores de precios cayeron durante el mes, lo que señaló una moderación de las presiones inflacionarias en todo el sector. En este contexto, el Índice de Gestión de Compras™ (PMI®) del sector industrial colombiano de Davivienda, ajustado por factores estacionales, se situó en 52,7 puntos en julio y marcó la sexta mejora mensual consecutiva en las condiciones del sector. A pesar de haber descendido frente a los 53,7 puntos de junio, la lectura más reciente apuntó a un sólido ritmo de crecimiento.
Los nuevos negocios crecieron de forma notable a comienzos del tercer trimestre, y lo hicieron a un ritmo que fue el segundo más sólido desde noviembre de 2025 (inferior a la cifra de junio). No obstante, la producción fabril aumentó solo marginalmente y en la menor medida dentro de la actual secuencia de crecimiento de tres meses. La evidencia anecdótica mostró que parte del incremento de las ventas se cubrió con inventarios existentes.
De hecho, los inventarios de productos finales descendieron por quinto mes consecutivo, y los participantes en la encuesta reportaron contar con inventarios insuficientes de materias primas esenciales para aumentar el volumen de producción. Para responder a esta escasez y reconstruir los inventarios, los fabricantes colombianos adquirieron insumos adicionales durante julio. El ritmo de crecimiento fue históricamente sólido, a pesar de moderarse hasta un mínimo de tres meses.
No obstante, según los encuestados, los retrasos en los puertos, la escasez de materias primas en poder de los proveedores y los atascos de tráfico tuvieron un impacto negativo en las fechas programadas de recepción de insumos. En cualquier caso, el alcance del reciente deterioro del desempeño de los proveedores fue uno de los menos pronunciados desde febrero.
Además, los industriales reportaron un segundo incremento consecutivo de los inventarios de materias primas derivado de la recepción de compras previas. Así, el ritmo de acumulación fue moderado y en gran medida similar al que se registró en junio. En otros frentes, los esfuerzos por despejar los pedidos pendientes, cumplir con los requisitos de ventas y elevar los niveles de producción respaldaron colectivamente la creación de empleo en toda la industria manufacturera. El ritmo de crecimiento retrocedió frente a junio, pero siguió siendo sólido.
Los trabajos pendientes se aligeraron por sexto mes consecutivo en julio, cuando las empresas trataron de despachar los productos a los clientes. Tras haberse acelerado desde la lectura de junio, el ritmo de agotamiento fue el más acelerado desde marzo.
Adicionalmente, los industriales mencionaron un encarecimiento de los productos químicos, los alimentos, los metales, los textiles y el transporte en relación con el mes de junio. Así, los costos generales experimentaron una fuerte subida, que fue, no obstante, la menos pronunciada en seis meses.
De forma similar, los precios de la producción volvieron a incrementarse, aunque la tasa de inflación se moderó hasta su nivel más débil desde comienzos de año.
Por último, la confianza empresarial permaneció en niveles positivos, y el 42 % de las empresas prevé un crecimiento de la producción a lo largo de los próximos 12 meses. El optimismo reflejó las expectativas de recuperación del entorno económico y de una nueva mejoría de la demanda, además de la expansión planificada y la introducción de nuevas líneas de productos.