Los subsidios una oportunidad para reactivar la demanda inmobiliaria
El sueño de tener casa propia en Colombia sigue estando latente entre las familias colombianas, sin embargo, con un nuevo gobierno, la incertidumbre ha volcado a la mayoría de los ciudadanos hacia el mercado del alquiler. Según datos recientes del portal Fincaraíz, durante el primer semestre de 2026 se registró un desbalance en el que 71% de las búsquedas que se concentraron en arriendo y solo el 29% en compra, una tendencia que se acentuó tras la suspensión de nuevas postulaciones al programa Mi Casa Ya y la incertidumbre generada por la disponibilidad de subsidios para adquisición de vivienda, factores que han reducido la confianza de muchos hogares para dar el paso hacia la compra. Además, con tasas de interés del Banco de la República al 12% y una caída del 8% en las ventas de vivienda, el mercado observa con expectativa las promesas de reactivación del nuevo Gobierno, que busca revertir un panorama donde el acceso al crédito se ha convertido en la principal barrera para la clase media.
“Hacemos una lectura de oportunidad ante el plan ‘Colombia, país de propietarios’, ya que el fortalecimiento real de los subsidios tiene el potencial de reactivar la intención de compra en el segmento VIS, el cual ha sido el más golpeado con caídas superiores al 8% en ventas y lanzamientos. El mercado necesita señales claras de financiación para que ese 71% de interesados en arrendar pueda dar el salto definitivo hacia la propiedad”, aseguró Martha Valencia, CEO del portal Fincaraiz.com.co .
Con el gobierno vigente del próximo cuatrienio, se prevé el trabajo por metas ambiciosas como por ejemplo, la construcción de un millón de viviendas en cuatro años y la reactivación de subsidios a la tasa de interés para Vivienda de Interés Social (VIS). Este enfoque es disruptivo al proponer modelos alternativos como el leasing habitacional (arriendo con opción de compra), una modalidad que ya mostró su efectividad al crecer un 10,6% en operaciones durante el primer trimestre de
2026. Además, el mercado demanda cambios prioritarios como la asignación continua de subsidios para evitar cierres súbitos y el mantenimiento de medidas como la Ley 2434, que permite incluir gastos de escrituración e impuestos en el crédito, lo que ya ayudó a elevar los desembolsos totales en un 4,8% a pesar de las altas tasas.
El impacto de estas políticas se sentirá con mayor fuerza en regiones como Bogotá, que concentra el 63% de la demanda del portal, y donde los estratos 3 y 4 (los más dependientes de los subsidios) lideran las consultas. El perfil del comprador que aguarda estas medidas es mayoritariamente joven. El 58% de la audiencia del portal tiene entre 25 y 44 años, un segmento que busca su primera vivienda y que hoy depende de los apoyos estatales y de tasas preferenciales, como las que ya ofrecen entidades como el Fondo Nacional del Ahorro y el Banco Agrario (entre 10,6% y 10,9% E.A.), para lograr el cierre financiero de sus inmuebles.
“La clave para que el nuevo plan de vivienda sea exitoso radica en la focalización y en reducir los costos de cierre financiero. Los datos nos muestran que el comprador joven de estratos 2 a 4 es quien más depende de estos subsidios; por ello, incorporar modelos como el leasing y mantener tasas preferenciales será determinante para convertir a Colombia en un verdadero país de propietarios”, puntualiza la vocería de Fincaraíz.
La transición hacia una nueva política de vivienda representa una oportunidad técnica para estabilizar un sector que ha mostrado debilidad estructural en el último año. Si bien el segmento No VIS responde más a la confianza del inversionista y a las tasas generales, el segmento VIS requiere de un impulso estatal inmediato y constante que garantice que los subsidios no sean un recurso agotable, sino una herramienta de equidad social permanente.
El éxito de la meta de un millón de viviendas dependerá de la rapidez con la que se definan los cronogramas de financiación y la focalización en los departamentos de Antioquia, Valle del Cauca y Cundinamarca, que concentran la mayor parte de la actividad crediticia del país. Con una estrategia que combine subsidios directos, modelos de arriendo con opción de compra y beneficios tributarios, el mercado inmobiliario colombiano podría estar frente a su reactivación más importante de la década.